
WASHINGTON -- El partido del domingo entre los Dodgers y Nacionales, programado para comenzar a la 1:10 p.m. ET fue retrasado por lluvias.
Durante un aguacero tan fuerte que la mayoría hasta dudaría hasta asomarse, Shohei Ohtani salió al terreno junto al receptor del bullpen. Incluso el grupo de seguridad de los Nacionales no pudo ocultar lo sorprendido que estaba.
Efectivamente, Shohei tiene dedicación de cualquier manera posible.
La superestrella del club de Los Ángeles realizó su rutina -- lanzando a larga distancia y luego casi 15 minutos de otros trabajos en terreno plano. La lluvia no parecía que despejaría.
Normalmente, algunos fanáticos reciben pases para ver sobre el terreno las prácticas y calentamientos antes del partido. Sin embargo, en un día como este, parecía casi seguro que nadie saldría. Pero en una esquina detrás del plato estaba parada la familia Cochrane de Virginia Beach, completamente empapada, observando detalladamente.
Al frente estaba el fiel aficionado de los Dodgers, Kane de ocho años, quien estaba con su familia para cumplir su sueño. Pese al mal clima, la familia se quedó por un simple motivo: Ver que el deseo de Kane de ver a los jugadores de cerca se hiciera realidad.
Cuando terminó con sus ejercicios, Ohtani se dirigió hacia la familia en vez de volver directamente a la cueva. Kane, quien no perdió de vista las prácticas de Ohtani, posó para una foto y Ohtani le dio la bola que estaba usando.
Kane, cuyo sueño es convertirse en un jugador de Grandes Ligas, brilló con una enorme sonrisa. Al lado, la madre del joven se limpiaba las lágrimas mientras el padre con calma tomaba las fotografías.