DENVER – Los Rockies han encontrado una estrategia que les está funcionando: mantenerse cerca hasta el final y luego retar al rival a parpadear.
Incluso los Dodgers sucumbieron la noche del martes.
Abajo por dos carreras al entrar al octavo inning, los Rockies se beneficiaron de dos errores y luego vieron cómo un bullpen repentinamente hermético aseguró su quinta victoria en siete juegos de julio, por 4-3, en el Dodger Stadium.
Hubo un elemento de regalo en el octavo episodio, con una carrera anotando por un error defensivo del campocorto venezolano Miguel Rojas y dos más llegando cuando los Dodgers hicieron un desastre con el toque de Jake McCarthy. Pero el inning también incluyó una base por bolas negociada por Kyle Karros para abrir el acto y un sencillo de Cole Carrigg, mientras los bateadores trabajaban la cuenta hasta recibir rectas.
El toque de sacrificio de Jake McCarthy permitió que Carrigg anotara desde la antesala, y Tyler Freeman anotó la carrera de la ventaja desde la inicial cuando el segunda base Alex Freeland realizó un tiro hacia una tercera base que no estaba debidamente cubierta. Los Rockies han anotado 129 carreras a partir del octavo inning, la mayor cantidad en MLB.
El abridor Michael Lorenzen permitió el jonrón 300 de la carrera de Shohei Ohtani para abrir la parte baja del primer inning, pero luego ponchó a cinco bateadores y limitó el daño a tres carreras, seis hits y tres boletos a lo largo de seis innings. El dominicano Juan Mejía lanzó dos innings en blanco, en los que permitió un hit, y Jordan Romano retiró el noveno sin carreras para apuntarse su segundo salvado con los Rockies (sexto de la temporada), extendiendo la racha del bullpen del club a 25.1 entradas consecutivas sin permitir anotación.
