Caminero dio un HR en ‘El Trop’ que visualizó hace seis meses en plena remodelación

3:53 PM UTC

ST. PETERSBURG -- En noviembre, cuando el Tropicana Field todavía era una zona de construcción activa, el dominicano se puso un casco, unas botas y visitó el estadio local de los Rays.

Llevó donas para el equipo de reparación, contempló las vistas del estadio en proceso y se imaginó las posibilidades de lo que este lugar podía depararle. Sentado en las gradas de lo que ahora se llama el MaintenX SkyDeck, Caminero gritó, como si fuera un aficionado: "¡Junior! ¡Eres el mejor!".

Hizo un swing imaginario y dijo, "¡Boom!". Después hizo una pausa, sonrió y continuó: "Y luego...". Añadió el sonido distintivo que suena en el Tropicana Field cada vez que un jugador de los Rays conecta jonrón y presionó una bocina imaginaria.

Seis meses después, lo hizo realidad.

La última vez que jugó en el Trop en septiembre del 2024, todavía no era verdaderamente Junior Caminero. No en el sentido en mayúsculas y de nivel estelar del jugador franquicia en el que se convirtió tras conectar 45 cuadrangulares, impulsar 110 carreras y alcanzar el estrellato internacional durante el último año.

Entonces, no fue una sorpresa ver a Caminero anunciar su llegada con autoridad en la victoria de los Rays por 6-4 en la reapertura de la casa de Tampa Bay sobre los Cachorros la tarde del lunes. Después de fallar con un elevado en su primer turno, castigó el primer pitcheo, una recta de Jameson Taillon, y la aplastó a una distancia proyectada por Statcast de 401 pies por el jardín izquierdo a 106.8 millas por hora.

“El momento que he estado esperando es cuando anuncien mi nombre aquí en el Tropicana Field, para ver cómo me reciben los fans de casa. Simplemente los rugidos de la multitud que voy a escuchar”, dijo Caminero antes del juego.

Si sigue así, seguramente escuchará muchos más “rugidos”. Caminero se voló la cerca en el último partido de la serie de los Rays contra los Mellizos el domingo, y siguió con el bambinazo solitario del lunes para marcar la undécima vez en su joven carrera que da cuadrangular en partidos consecutivos.

“Estoy empezando a [sentirme] más cómodo”, confesó.

Los equipos le han lanzado con cuidado al cañonero de 22 años después de lo que hizo la campaña pasada, y eso se notó al ver los seis boletos mientras registraba un solo extrabase (un doblete) en sus primeros ocho compromisos. Según el departamento de investigación de MLB Network, Caminero llegó al lunes viendo muchos menos pitcheos en la zona en comparación con el año pasado, con una tasa del 39.2% en la zona frente a la marca del 49% el año anterior.

Pero también estaba dando swings ante menos envíos fuera de la zona, con una tasa de persecución de 26.9% en comparación con el 32.1% en el 2025. Eso es algo bueno, en el panorama general, pero ocasionalmente Caminero nos recuerda lo que puede hacer incluso con pitcheos que nadie debería ser capaz de batear, y mucho menos sacar del estadio.

El domingo, fue un splitter (recta de los dedos separados) de Simeon Woods Richardson de Minnesota que estaba a sólo 1.04 pies del suelo, de acuerdo con Statcast. Era, sin lugar a dudas, una bola mala. Nadie en Grandes Ligas le ha dado a un pitcheo tan bajito para cuadrangular esta temporada. Desde que Statcast empezó a rastrear esos datos, sólo el actual coach de la primera base, Corey Dickerson, ha empalmado un disparo más bajito (0.82 pies) por encima de la cerca para los Rays.

El lunes, fue una recta de Taillon que estaba al menos a una bola por encima de la parte superior de la zona de strike de Caminero. Statcast marcó el pitcheo a 3.5 pies del suelo -- aproximadamente 2.5 pies más alto que el que sacó del Target Field la tarde anterior.

Para dar contexto: Es la tercera brecha más grande en altura de jonrones en la misma temporada para un jugador de los Rays en la era de Statcast, detrás sólo de Dickerson en el 2016 (3.41 pies) y el 2017 (2.68). ¿Hacerlo con vuelacercas consecutivos? Eso habla de la velocidad élite del bate de Caminero, el trabajo que ha hecho con el coach de bateo Chad Mottola para cubrir más el plato y su habilidad natural para batear casi cualquier cosa que le lancen.

Como explicó Caminero frente a su casillero el lunes por la noche, esperaba otro splitter de Woods Richardson el domingo y sólo quería hacer contacto. No esperaba que el pitcheo estuviera a la altura de sus tobillos, pero de todos modos le sacó provecho.

"Dije, 'Oh, déjame ponerla en juego'", relató Caminero, "y ya ven el resultado".

El lunes, estaba buscando otra recta en la parte alta de la zona. Taillon lo dominó con ese pitcheo en el primer inning, porque Caminero llegó un poco tarde. Mantuvo eso en el fondo de su mente. Y cuando recibió un pitcheo similar en la tercera entrada, bueno, no llegó tarde.

La bocina sonó justo a tiempo.

“Wow. Cuando regresas al Trop ahora, sintiendo [que] es nuestro edificio”, comentó Caminero después. "Los fans hoy apoyaron a los muchachos. Es asombroso. Muy emocionado de regresar al Tropicana".