CHICAGO — Los Rays han castigado a sus rivales con su estilo de juego de pelota pequeña en el inicio de la temporada.
Lideran las Grandes Ligas en toques de sacrificio (nueve) y ocupan el cuarto lugar en bases robadas (20), pero el manager Kevin Cash sabía que este equipo también tenía poder. Los Medias Blancas de Chicago lo comprobaron de primera mano el miércoles.
Los Rays conectaron tres jonrones, apenas la segunda vez que lo logran esta temporada, y vencieron 8-3 a los Medias Blancas en el Rate Field. Es la quinta victoria consecutiva para los Rays.
“Creo que entendemos que tenemos mucha velocidad”, dijo Cash antes del triunfo. “Sin duda contamos con jugadores que pueden sacar la pelota del parque, y creo que cuando lleguemos a la mitad de la temporada veremos que nuestros bateadores de poder estarán produciendo”.
La principal amenaza de poder, el antesalista Junior Caminero, encendió la ofensiva de los Rays con un jonrón solitario en el tercer inning. Ha tenido un sólido inicio de campaña, con un porcentaje de embasarse de .347 al llegar al miércoles, pero no había comenzado a mostrar ese poder que se espera de un jugador que conectó 45 jonrones en 2025.
“Creo que ha jugado muy bien, ha tenido grandes turnos durante toda la temporada”, dijo Cash el martes. “Todos esperamos que tenga 10 (jonrones) ahora mismo, lo cual probablemente es injusto. Siendo realistas, con un par de jonrones, probablemente estaríamos diciendo: ‘Ahí va Junior otra vez’”.
Jake Fraley añadió un tablazo abriendo el sexto acto para poner el juego 4-0, y luego Jonny DeLuca dio el golpe definitivo. El bateador emergente conectó un jonrón de tres carreras en el séptimo inning que le dio a los Rays una ventaja de ocho anotaciones.
Eso fue más que suficiente respaldo para Jesse Scholtens y el resto del cuerpo de pitcheo. Scholtens lanzó cinco entradas en blanco contra su exequipo tras entrar en el tercer inning detrás del abridor Cole Susler. Scholtens ha trabajado 9.2 entradas sin permitir carreras para iniciar la temporada.