CHICAGO -- Durante seis entradas, los Azulejos lucieron estancados.
Hasta que Daulton Varsho les recordó -- y a todos los demás -- lo que se habían estado perdiendo.
Disputando su primer juego desde que regresó de la lista de lesionados, Varsho conectó un cuadrangular de tres carreras en el séptimo episodio para encender la remontada de Toronto, antes de que Kazuma Okamoto asestara el golpe decisivo una entrada más tarde, guiando a la novena canadiense a una victoria 8-6 sobre los Cachorros la tarde del sábado en el Wrigley Field.
El triunfo cortó la sequía ofensiva de la escuadra de Toronto de manera enfática, después de que el club produjera sólo dos carreras durante la derrota 16-2 del viernes y pasara gran parte de la tarde del sábado buscando señales de vida a la ofensiva.
En cambio, los Azulejos borraron una desventaja de 5-0 con ocho anotaciones sin respuesta en el lapso de dos episodios.
Después de que Colin Rea mantuviera a Toronto sin hits durante cuatro entradas y Chicago llevara una blanqueada hasta la séptima, el dominicano Vladimir Guerrero Jr. conectó un sencillo y Okamoto fue golpeado por un lanzamiento para preparar la mesa para Varsho. El jardinero central, activado de la lista de inhabilitados antes del encuentro, destrozó la bola para un vuelacercas de tres rayas hacia el bosque derecho que redujo la diferencia a 5-3 y de repente le dio vida al conjunto visitante.
Un capítulo después, completaron la remontada.
Myles Straw abrió el octavo con un boleto antes de que George Springer diera un sencillo. El mexicano Alejandro Kirk, bateando de emergente por Nathan Lukes, conectó un imparable remolcador para poner la pizarra 5-4, y Guerrero lo siguió con un batazo al jardín central para empatar el partido. Momentos después, Okamoto cazó una recta en cuenta de 2-1 y la depositó en las gradas del jardín izquierdo, convirtiendo un juego empatado en una ventaja de 8-5 para Toronto.
Y en un instante, un choque que parecía perdido había dado un vuelco por completo.
Varsho suministró la chispa. Okamoto propinó el golpe de gracia. Y después de lucir sin vida durante gran parte de los dos primeros compromisos de esta serie, los Azulejos de repente abandonaron el Wrigley Field con un triunfo de remontada que parecía imposible tan sólo unas entradas antes.