MINNEAPOLIS -- El venezolano Keider Montero estaba en Syracuse, Nueva York, el sábado por la tarde, estudiando a algunos de los mejores prospectos de los Mets antes de su apertura programada cuando fue llamado a la oficina del manager de los Mud Hens, Gabe Álvarez.
"Justo antes del juego, el manager y el coach de pitcheo me dijeron que me iban a subir, así que tuve que preparar mis maletas", explicó Montero.
Es un llamado al que Montero se ha acostumbrado en el último par de años. En seis ocasiones la campaña pasada, el oriundo de Santa Teresa del Tuy fue ascendido desde Triple-A Toledo, incluyendo dos veces para aperturas puntuales como parte de doble-carteleras.
Tuvo una racha sostenida de aperturas y trabajo largo durante casi seis semanas desde mediados de mayo hasta junio, pero por lo demás su puesto en la rotación fue transitorio, manteniendo un rol hasta que alguien se recuperaba de una lesión o el calendario permitía otra opción.
Cuando Montero finalmente se quedó con Detroit en la recta final del 2025, hizo la transición a un rol de relevo y se convirtió en una potencia desde el bullpen, ayudando a mantener vivos a los Tigres en entradas extras durante el maratón del Juego 5 de la Serie Divisional en Seattle.
Eso provocó especulaciones de que Montero podía pasar al relevo a tiempo completo, pero el joven es demasiado valioso en su trabajo actual para eso. Es una labor a veces sin mucho cartel, pero es vital para que un equipo gane. Los equipos no sobreviven las temporadas con cinco en la rotación en estos tiempos. Incluso los clubes que no tienen lesiones utilizan ocasionalmente un sexto abridor para superar una larga racha de juegos sin días libres.
Es un rol importante que debe llenar un equipo de Grandes Ligas. Simplemente es un papel que a menudo implica tiempo sin estar en MLB.
"El mensaje [para él] realmente ha sido que controle lo que pueda y continúe avanzando en las áreas en que queremos que mejore", expresó el manager de los Tigres, A.J. Hinch. "Él se toma todo con calma. Confía en sí mismo. Confía en nosotros. Sabe que va a ser parte de esto. Claramente quiere ser un regular con nosotros, y lo será. No sé cuándo ni por cuánto tiempo".
Aunque la rotación de los Tigres estaba prácticamente definida una vez que el dominicano Framber Valdez y Justin Verlander firmaron justo antes de la pretemporada, el momento de Montero iba a llegar. Incluso con el currículum de Salón de la Fama de Verlander, los abridores de 43 años rara vez completan una rotación durante toda una campaña sin descanso. Con la lesión de Troy Melton, Montero era la opción lógica.
"Cuando lo enviamos a liga menor, le dijimos que [el llamado] podía llegar rápido", dijo Hinch. "Y efectivamente, lo necesitamos ahora".
Montero lo entiende, porque quiere ganar. Y después de desempeñar un rol similar con Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol, ha experimentado lo que significa ganar en un gran escenario.
"Jugué con muchachos que son veteranos con mucha experiencia en el béisbol y también enfrenté a buenos bateadores", mencionó Montero. "Absorbí mucho de ellos sobre cómo lidiar con situaciones difíciles".
En el Clásico Mundial, al igual que con los Tigres, Montero muestra el material para tener éxito, desde una recta a mediados de las 90 millas por hora hasta curvas y sliders con alta tasa de giro. Su problema es la consistencia. El domingo por la noche contra los Cardenales, la derrota llegó en gran parte debido a un slider en cuenta de 0-2 que abarcó demasiado la zona de strike ante el receptor y compatriota Pedro Pagés para un sencillo remolcador en un quinto episodio de cuatro carreras.
Montero estaba silenciando a los Cardenales hasta esa entrada, con tres rayitas (dos limpias) en su cuenta. Tendrá otra oportunidad el próximo fin de semana contra los Marlins, más al menos un turno adicional la semana siguiente antes de que Verlander sea elegible para regresar. Luego, podría volver al circuito que se ha acostumbrado a recorrer.
"Estoy orgulloso de él por cómo ha manejado un rol realmente extraño para nosotros en el último par de años", sentenció Hinch.
