NORTH PORT, Florida – Jason Kipnis y Josh Tomlin recordaron entre risas cómo han cambiado sus realidades desde que los Indios llegaron a la Serie Mundial en el 2016.
En las últimas cuatro temporadas, Tomlin ha pasado de ser abridor en Cleveland a un versátil relevista en Atlanta. Kipnis, por su parte, paso de ser un dos veces convocado al Juego de Estrellas con los Indios a tener que conformarse por un pacto de liga menor en los últimos dos inviernos. El infielder lucha por un puesto en la banca contra el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial del 2012, el venezolano Pablo Sandoval, cuya carrera ha caído significativamente después de la firma de su contrato de cinco años y US$95 millones con los Medias Rojas antes de la temporada del 2015
Ambos están en los entrenamientos como invitados fuera del roster, buscando ganarse un puesto en el equipo del Día Inaugural.
“Ambos son dos productivos jugadores de Grandes Ligas”, dijo el manager de los Bravos, Brian Snitker. “Es un nuevo paso en sus carreras, porque quieren continuar jugando. Muchos no hacen eso. Prefieren retirarse antes de ser un jugador de la banca. Es difícil. Algunos no lo aceptan”.
Kipnis, Sandoval y el también venezolano Ehire Adrianza son los tres candidatos principales en la puja por unirse al panameño Johan Camargo como los jugadores sustitutos para el cuadro interior. Adrianza es el menos establecido, pero el más versátil.
Adrianza puede jugar en el infield o en los jardines, de ser necesario. Kipnis empezó su carrera en las praderas, pero ha jugado principalmente en la intermedia.
Sandoval llegó a los Bravos luego de ser dejado libre por los Gigantes en septiembre. El veterano pasó dos semanas en la sede de entrenamiento alterna de Atlanta, antes de integrarse al equipo grande para el final de la temporada regular pasada. Se ponchó en dos de los tres turnos que tuvo en los playoffs.
Las limitaciones defensivas del venezolano bajan su valor, especialmente sin la presencia del bateador designado en la Liga Nacional.
“Quería regresar”, dijo Sandoval. “El equipo que tenían el año pasado era especial. Veo cómo hacen las cosas dentro y fuera del terreno. Quería regresar, porque quiero continuar estando cerca de estos muchachos”.
