BALTIMORE -- Las historias que rodean los problemas iniciales de los Orioles han sido consistentes durante el primer mes y medio de la temporada del 2026.
No están jugando un béisbol lo suficientemente limpio. Su pitcheo abridor ha sido decepcionante (particularmente lo hecho por los proyectados co-ases Trevor Rogers y Kyle Bradish). No están bateando ante los abridores zurdos. No están anotando lo suficiente temprano. Sus lesiones comienzan a acumularse nuevamente.
Esa última sigue siendo cierta: la lista de lesionados ha crecido a 12 jugadores con la adición del jardinero Dylan Beavers (distensión en el oblicuo derecho), el 19no jugador de los Orioles en pasar tiempo en la lista de lesionados este año.
¿Las otras? Baltimore podría haber ayudado a calmar algunas de esas preocupaciones el miércoles por la tarde.
Los Orioles jugaron uno de sus mejores encuentros hasta ahora en el final de la serie contra los Yankees en Camden Yards, navegando hacia una victoria 7-0 para su primer triunfo por blanqueada del año. Bradish lanzó seis entradas dominantes y Adley Rutschman conectó un jonrón de dos carreras mientras Baltimore se llevaba dos de tres juegos ante su rival del Este de la Liga Americana, Nueva York.
No se puede exagerar sobre cuánto se necesitaba este tipo de apertura para Baltimore (20-24), como pueden atestiguar los frustrados seguidores por las últimas siete semanas. El primer encuentro de los Orioles con los Yankees, a decir verdad, no pudo haber ido mucho peor. Los Bombarderos (27-17) barrieron una serie de cuatro en El Bronx del 1ro al 4 de mayo, una serie en la que los Orioles ni siquiera estuvieron arriba en el marcador una sola vez.
Los Orioles ganaron de manera impresionante el lunes, arruinando el intento de juego sin hit del zurdo Ryan Weathers en el séptimo y luego ganando, 3-2, gracias a un jonrón de tres carreras de Coby Mayo que les dio la ventaja más tarde en esa entrada. Después de la derrota por 6-2 del martes, Baltimore se recuperó de maravilla al vencer al zurdo Max Fried, quien permitió tres carreras en tres innings antes de salir debido a un dolor en la parte posterior del codo izquierdo.
Así es: dos victorias de los Orioles contra dos abridores zurdos después de haber perdido sus primeros nueve juegos en los que su oponente comenzó con un siniestro en el montículo. Fried permitió un doble remolcador de Coby Mayo en el segundo episodio antes de que Rutschman (elevado de sacrificio) y Pete Alonso (sencillo) impulsaran una carrera cada uno en el tercero.
Pero la presentación de Bradish podría haber sido la mejor parte de la completa victoria del miércoles. El derecho de 29 años se pareció más al lanzador que ocupó el cuarto lugar en la votación del Premio Cy Young de la Liga Americana en el 2023, y estuvo entre los mejores abridores del béisbol (cuando estuvo sano) en los últimos años, y no al que tenía efectividad de 5.03 en siete salidas antes de una apertura de calidad de 10 ponches (siete entradas, tres carreras) contra los Atléticos el viernes pasado.
En esta oportunidad, Bradish estuvo aun mejor. No permitió hit hasta el doble con un out de Jazz Chisholm Jr. en la quinta, que terminó siendo el único imparable de Nueva York en el día. Bradish acumuló siete ponches y se benefició de su mayor uso de la curva por segunda apertura consecutiva.
En las primeras 74 aperturas de Bradish en las Grandes Ligas, nunca había generado más de siete swings en blanco con su curva. Tuvo nueve el viernes pasado y ocho más el miércoles.
