¡Las vueltas del béisbol! Kyle Manzardo da grand slam tras perder un reto por pelotazo

6:43 PM UTC

CINCINNATI -- necesitaba un momento como este. Pero nadie pudo haber adivinado cómo sucedería.

Sumido en un profundo bache ofensivo, Manzardo conectó el primer grand slam de su carrera el martes, en el Juego 1 de la doble cartelera de los Guardianes contra los Rojos. Y curiosamente, no hubiese sucedido de no ser por un exitoso desafío de Cincinnati que obligó a que su turno al bate continuara.

Leyó usted bien.

Manzardo llegó al plato con las bases llenas y dos outs en la primera entrada. El jugador de 25 años estaba abajo en la cuenta 1-2 frente al abridor de los Rojos, Chase Burns, quien lanzó una recta de cuatro costuras a 98.8 millas por hora arriba y adentro. Pareció golpear a Manzardo en su mano derecha, y el umpire del plato, Alfonso Márquez, así lo decretó.

Manzardo tomó la primera base mientras Steven Kwan anotaba desde la antesala para darle a los Guardianes una ventaja de 1-0. Duró poco. El manager de los Rojos, Terry Francona, retó la decisión del pelotazo y logró que se revirtiera. Manzardo fue llamado de vuelta a la caja de bateo, donde le esperaba una cuenta de 2-2.

Manzardo conectó de foul un slider de Burns, quien luego le tiró otro. Manzardo lo bateó a una distancia proyectada por Statcast de 369 pies sobre el muro del jardín derecho en el Great American Ball Park. Aterrizó en la red por encima del bullpen de Cleveland, donde los relevistas de los Guardianes celebraron eufóricos contra la cerca.

Manzardo llegó al martes con apenas un jonrón en este mes, conectado el miércoles ante los Mellizos. En 20 juegos, bateaba de 62-8 con cinco bases por bolas y 23 ponches, lo que equivalía a una línea ofensiva de .129/.206/.210.

Los recientes regresos de la lista de lesionados de los dominicanos José Ramírez y Ángel Martínez fueron impulsos muy bienvenidos para la alineación de los Guardianes. Pero su lineup necesita desesperadamente que Manzardo encuentre su camino y vuelva a ser una fuerza en el medio del orden al bate.

Quizás el grand slam del martes, por imprevisto que fuera, resulte ser un paso en esa dirección.