SAN FRANCISCO -- Los Dodgers hicieron ajustes en la parte alta de su alineación, bajando a Kyle Tucker al cuarto turno y subiendo a Freddie Freeman al segundo puesto para el juego final de la serie la tarde del jueves en Oracle Park.
Intercambiar a Tucker y Freeman en el orden será el plan en el “futuro cercano”, según el manager Dave Roberts, mientras Los Ángeles busca que Tucker despierte con el bate.
“Creo que es más tratar de darle a Kyle una apariencia diferente. Obviamente está pasando por un momento complicado y no se siente bien en el plato”, dijo Roberts antes del juego. “A veces, un cambio visual, dejar que el juego llegue un poco más antes de entrar en acción en el segundo turno, cambia tu perspectiva y potencialmente los resultados”.
La primera prueba con la nueva parte alta del lineup fue prometedora. Después de irse sin hits en los primeros dos juegos, Tucker se fue de 4-2 con un doble de línea y una carrera anotada mientras los Dodgers rescataron la serie con una victoria de 3-0 sobre los Gigantes, evitando la barrida de tres juegos.
Considerado el principal agente libre del pasado receso de temporada, Tucker firmó un contrato de cuatro años y US$240 millones para unirse a los Dodgers. Llegó al jueves bateando para .233 con un OPS de .676 en 23 juegos y no ha sido el bate de impacto ni la máquina de embasarse que Los Ángeles esperaba tener detrás de Shohei Ohtani en su cargada alineación.
Freeman llegó al cierre de la serie en San Francisco bateando .299 con un OPS de .877 en 22 juegos, tan consistente como siempre al iniciar su temporada a los 36 años.
Los Dodgers, en general, venían atravesando un pequeño bache, habiendo perdido cuatro de sus últimos cinco juegos antes del jueves. La ofensiva se apagó en los primeros dos juegos contra los Gigantes, combinándose para apenas una carrera y siete hits antes de mostrar señales de vida en el final, anotando tres carreras con siete imparables para respaldar ocho innings en blanco de Tyler Glasnow. Normalmente, el equipo recurre al dúo de Ohtani y Tucker en la parte alta del orden para marcar el ritmo, pero ambos han sido inconsistentes.
En el caso de Ohtani, los Dodgers están alentados por el hecho de que ha seguido embasándose a un ritmo impresionante. El miércoles no logró llegar a base por primera vez, rompiendo una racha de 53 juegos consecutivos embasándose que se remontaba a la temporada pasada. En cuanto a Tucker, los Dodgers han notado que está persiguiendo más lanzamientos y ponchándose más de lo habitual, además de mostrarse indeciso cuando recibe un pitcheo en su zona de poder. Eso llevó a Roberts a concluir que era momento de hacer un cambio.
“Siento que está tratando de hacer demasiado”, dijo Roberts. “Sigue siendo un lugar clave en el orden al bate, así que me gustaría pensar que no es por presión, pero la realidad es que está pasando por un mal momento ahora mismo. Definitivamente espero que salga de esto y vuelva a batear, embasarse y hacer lo que ha hecho durante muchos años”.
Como señaló Roberts, todavía hay mucha responsabilidad al batear en el cuarto turno. Los Dodgers no están considerando bajar más a Tucker en este momento, para no alterar el equilibrio en la parte baja del orden, donde bateadores como Max Muncy y Andy Pagés han tenido éxito.
Roberts dijo que Tucker estuvo “de acuerdo” con el cambio en una conversación la noche del miércoles. Después de todo, él y los Dodgers tienen el mismo objetivo: que vuelva a rendir en el plato.
“Tratar de encontrar la manera de que vuelva a ser quien es, y el bateador exitoso que ha sido, es la meta”, dijo Roberts. “Así que tal vez un cambio en el lineup, una perspectiva diferente, pueda generar ese ajuste”.
