Antes del juego del jueves contra los Astros, Julio Rodríguez fue retirado de la alineación debido a una molestia en la espalda. Se le considera día a día.
HOUSTON -- Cuando el dominicano Julio Rodríguez habla sobre bateo hoy en día, gran parte de lo que dice gira en torno a “mantenerse en la zona”. Y la esencia literal de lo que describe se ha convertido en una metáfora más amplia de su constante crecimiento este mes.
El jardinero central de los Marineros ha demostrado mucha más disciplina con los lanzamientos que busca, aquellos dentro de la zona de strike. Y eso lo ha llevado, en general, a mantenerse en la zona cuando está en el plato, ya que ha sido el bateador más productivo de Seattle en mayo, aparte de Cal Raleigh, cuyo nombre ha surgido en la conversación para JMV de la Liga Americana.
“Simplemente mantengo mi enfoque durante todo el turno al bate”, dijo Rodríguez. “Y entonces, realmente no importa lo que [los lanzadores] hagan. Yo sólo busco en mi zona. Si quieren tirar algo alrededor o fuera de la zona, eso no es lo que quiero hacer. Entonces, trato de apegarme lo más posible a la zona de strike y dejarles todo lo demás a ellos”.
Rodríguez llegó al inicio la serie de cuatro juegos de Seattle en Houston el jueves con OPS de .794 y cinco jonrones en este mes, a uno de su récord personal de seis cuadrangulares en mayo, hazaña que logró en su temporada de Novato del Año de la Liga Americana en el 2022. Como se ha documentado, tiende a encontrar su mejor ritmo después del Juego de Estrellas.
Sin embargo, lo más revelador es que la notable disminución en sus ponches se ha mantenido, ya que su tasa de ponches en el mes ha rondado el 11.5%, una mejora considerable en comparación con el 23.7% que tuvo en marzo/abril y su tasa de por vida del 25.2% en sus primeras tres campañas en las Mayores.
Una simple correlación matemática explica por qué su tasa de contacto del 81.4% en mayo es la mejor que ha tenido en cualquiera de los 20 meses de temporada regular en que ha estado en Grandes Ligas.
Y gran parte de la mejoría —al menos según él lo describe— está basada en la simplicidad.
“Hay muchos pitcheos que no van a estar en la zona”, expresó Rodríguez. “Van a tratar de hacerte perseguirlos. Ése es simplemente el juego. Entonces, siento que una vez te apegas a tu plan, a tu zona y todo eso, te puedes dar la oportunidad con los lanzamientos que realmente están en tu zona”.
Si también parece que Rodríguez ha estado atacando de inmediato, es porque lo ha estado haciendo.
Más de un tercio de sus hits esta temporada (de 46-16) han sido ante el primer pitcheo, lo cual ha resultado en un promedio de bateo de .340 y un porcentaje de slugging de .745 en conteos de 0-0 —incluyendo un grand slam decisivo el lunes en Chicago.

“No tener miedo”, dijo Rodríguez. “Sólo confiar en ti mismo, confiar en tu habilidad y en que tus ojos van a reconocer algo en la zona. Y estar listo para atacar. Y también hacerlos sentir incómodos. Como, que sepan que voy a estar buscando hacer swing”.
Este enfoque más agresivo ante el primer pitcheo puede traer beneficios posteriores.
Rodríguez puede buscar el poder al inicio del turno, pero sólo si los lanzamientos están en su zona, y luego acortar su swing a medida que avanza el turno. En conteos de dos strikes este mes, el quisqueyano batea .241 con slugging de .448, muy por encima de los números anteriores en su carrera, que eran .173 y .281, respectivamente.
“Creo que me siento más cómodo con eso, confiando más y simplemente siendo fiel a quien soy”, dijo Rodríguez. “Como que no importa el conteo. Y pienso que por eso me estoy sintiendo más cómodo con el enfoque y todo eso”.
Dicho enfoque también se adapta a los puntos fuertes de su perfil como bateador, lo que vino con un empujón adicional por parte del director de estrategia de bateo de los Marineros, el puertorriqueño Edgar Martínez.
“Siempre he sido alguien al que le gusta darle a la bola al jardín contrario o el central-derecho”, manifestó Rodríguez. “Cuando él mencionó, ‘No, intenta darle por el medio y deja que los pitcheos lentos y todo eso se jalen solos’, me cayó como anillo al dedo con las cosas que me gusta hacer”.
Obviamente, habrá tropezones — pero muchas señales apuntan a que el jugador más talentoso de los Marineros se está convirtiendo en un bateador más completo.
“Una vez que estás ahí dentro, simplemente estás en modo de ataque”, dijo Rodríguez. “A veces, vas a [fallar]. Es lo que es. Pero creo que simplemente intentas dar lo mejor de ti para mantenerte en el momento y ver un pitcheo que parezca estar en la zona y soltar el swing. Todo lo demás se acomodará solo”.
