¿La brújula de Colorado? Tovar asume el reto de liderar a los Rockies

5:05 PM UTC

DENVER -- Antes de abrigarse con una prenda térmica y un pasamontañas negro que sólo dejaba al descubierto sus ojos para salir a la defensa el viernes por la noche, el campocorto venezolano de los Rockies, , describió su juego como algo que se está "calentando" lentamente.

"Me siento bien", aseguró Tovar antes de la derrota de los Rockies por 7-1 ante los Dodgers en el Coors Field, donde la temperatura al momento del juego era de 35°F (1.6°C). "Mi 'timing' es bueno. Mi cuerpo se siente bien. A veces tengo malos turnos en el plato, pero siempre viene una próxima".

"Todavía estoy aprendiendo sobre eso. Mi mentalidad es que tendré otro turno. Quizás pueda remolcar una carrera para empatar o tomar la ventaja. Si me poncho cuatro veces seguidas, no puedo dejar que eso cambie mi enfoque".

Para unos Rockies que han estado navegando sin rumbo durante siete temporadas perdedoras consecutivas, Tovar intenta ser la aguja de la brújula que marque el camino. Su inmenso talento en el 2024 le valió un Guante de Oro en la Liga Nacional y una corona de dobles (45).

Si algo demostró el año pasado, es que los Rockies están perdidos sin Tovar. Con el venezolano fuera por largos tramos debido a lesiones en la cadera y el oblicuo izquierdo, el equipo tuvo un récord de 43-119, una de las peores campañas en la era moderna de MLB.

Se espera que tome tiempo para que Colorado encuentre la dirección correcta. A sus 24 años, Tovar podrá ser un héroe para la Venezuela campeona del Clásico Mundial de Béisbol y una estrella en ascenso, pero aún está buscando su propio camino.

Tras irse de 3-1 el viernes, Tovar batea para .237/.275/.382 con un jonrón y seis impulsadas, por lo que no es exactamente alguien que está cargando con el peso de estos Rockies (7-13). Sin embargo, hay señales que apuntan a una producción mayor si mejora su consistencia.

Las "estadísticas esperadas" de Statcast sugieren que sus números reales deberían ser mejores.

En cuanto al porcentaje de "sweet spot" o punto dulce (la trayectoria ideal al hacer contacto para líneas y elevados), Tovar se encuentra en el percentil 99; sólo el 1% de los jugadores de MLB son más consistentes que él. Su promedio de bateo esperado era de .282 y su slugging esperado de .463. Ambas cifras habrían estado entre las 30 mejores de la Nacional al final de la temporada pasada.

En la séptima entrada del viernes, Tovar conectó su octavo doble de la campaña. A través de su iniciativa "Double Impact" de su fundación Loaded Bases, el venezolano aporta US$1,000 por cada batazo de dos bases (cantidad igualada por la Fundación de los Rockies) para la atención médica infantil en Denver y Colorado.

No obstante, su eterna búsqueda por mejorar su selectividad continúa. Tovar está en el percentil 1 en porcentaje de persecución de pitcheos fuera de la zona, con altas tasas de swings fallidos y ponches. También ha tenido problemas con corredores en posición de anotar (.188). Aunque conectó tres dobles durante la reciente gira del equipo (récord de 1-6), se fue de 27-5 (.185).

"En Houston hizo un mejor trabajo", comentó el coach de bateo de los Rockies, Brett Pill. "Eso tomará tiempo y práctica en la jaula, saber dónde mirar. Está fallando demasiadas rectas que no debería, pero los turnos han sido buenos".

El venezolano no quiere que lo lleven con calma en este proceso, y su buena relación con el manager Warren Schaeffer ha ayudado. Ambos hicieron "clic" desde los campamentos del 2023.

"Él intenta ayudar a todos, intenta ayudarme a mí", aseguró Tovar sobre Schaeffer. "Me gusta porque me presiona, trata de llevarme a mi nivel más alto. Me dice: 'Hiciste una buena jugada, pero puedes hacerlo mejor la próxima vez'. Eso me gusta".

Para Tovar, liderar también significa estar dispuesto a ser guiado.

"Lo noté desde el principio: Tovie quiere llegar al siguiente nivel", afirmó Schaeffer. "Me ha dicho antes: '¿Ves algo? Entréname'. Los grandes jugadores siempre gravitan hacia los buenos instructores. Tovie sabe que tiene mucho en qué trabajar, incluso defensivamente. Quiere mejorar, y eso es lo que quieren los grandes".