La velocidad puede ser fundamental en el béisbol, y el dominicano Cristian Guzmán tenía mucha.
Así quedó evidenciado en las tres temporadas en las que lideró las Mayores en triples. Pero no tenía que llevar muy lejos la bola para cambiar el destino de un juego. Así lo hizo en un emocionante partido ante Cleveland en el 2001.
Dejó sorprendida a la defensa rival con un toque de bola con dos outs en la séptima entrada. Cuando el relevista mexicano Ricardo Rincón hizo un tiro malo hacia la inicial que terminó en el jardín derecho, Guzmán nunca apagó los motores y terminó anotando tras recorrer todas las bases.
Dos innings después, el dominicano conectó un roletazo que sirvió para impulsar al corredor que estaba en la antesala con un sencillo dentro del cuadro.