
MIAMI – El loanDepot park no sólo será testigo de dos duelos entre cuatro de las mejores selecciones de béisbol del planeta, sino que además presenciará un choque entre estilos contrastantes.
Con Corea del Sur vs. República Dominicana el viernes y Venezuela vs. Japón el sábado, el mundo del deporte podrá ver de cerca cómo se enfrentan dos estilos bien diferentes. La cultura asiática contra la latinoamericana.
Clásico Mundial de Béisbol 2026
Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One
De ambas se ha hablado mucho. Por un lado la disciplina, caballerosidad y respeto, mientras que por el otro la pasión, el color de las gradas, las celebraciones. En un sector, los aficionados hacen silencio al presenciar a su principal estrella. Del otro, el estadio retumba.
Uno no es menos que el otro, ni un estilo garantiza el éxito por encima del opuesto. Sin embargo, sí será interesante ver esa historia secundaria en el terreno. Al final, entre estos equipos suman cuatro campeonatos del Clásico – tres Japón, uno Dominicana.
“No creo que haya una gran diferencia. La regla es la misma, lo que estamos haciendo es lo mismo”, comentó el cañonero japonés Shohei Ohtani. “Así que creo que todo el mundo está simplemente tratando de conseguir el punto, y ese es el juego simple”.
Sin embargo, sí reconoció el color de los latinos en el terreno: “Por supuesto, la atmósfera en la banca o la forma en que celebran jugando y demás, creo que cada país tiene su propia manera única de hacerlo. Pero creo que va a ser divertido. Creo que cuando juegas al béisbol, es como un idioma, cada idioma único, así que me gusta experimentar ese tipo de diferencias”.
Para los asiáticos, el miércoles tuvieron una prueba de esa diferencia, con muchos de ellos viendo de cerca el partido entre República Dominicana y Venezuela, en el que el toque latinoamericano estuvo palpable de comienzo a fin.
“Es diferente”, dijo el manager dominicano Albert Pujols sobre las celebraciones. “Es un torneo diferente. Estás representando a tu país. ¿Lo hacemos más que otros? Sí. ¿Significa que nos importa más? No. Esa es nuestra cultura y esos somos nosotros. No queremos cambiar quiénes somos solo por este torneo”.
Tatis Jr. respaldó esta visión al 100%: “Comienza con quiénes somos. Comienza con nuestra cultura. La República Dominicana es con lo que crecemos, cómo hemos visto, cómo sentimos, cómo bailamos”.
Y del otro lado lo mismo. Más cuando ha rendido tantos frutos, en el lado de Japón. Eso parece ser una tendencia al tocar este tema; cada lado está atrincherado en el suyo. Japón y Corea del Sur por un lado, y Venezuela y Dominicana por el otro. Cada uno siente que es un representante ferviente de su cultura. No sólo se comportan así porque es lo que acostumbran a hacer, sino que lo hacen por amor a lo suyo.
Es allí en donde los opuestos se tocan. Comparten la afinidad por lo suyo.
“Son muy disciplinados en el plato, pero también tienen sus debilidades”, agregó el manager de Venezuela, Omar López. “Sus características clave son cómo se preparan y lo disciplinados que son en el plan de ejecución. Nuestro béisbol es similar, pero tenemos más ansiedad y pasión para hacer las cosas, ya sabes, y esta es nuestra parte del juego”.
Y eso en particular, es lo que hace que este choque cultural, con el béisbol en el centro, sea lo que adorne más estos duelos, más allá, claro, de que saldrán dos de los cuatro semifinalistas del Clásico.
“Vamos a seguir haciendo lo que estamos haciendo. No vamos a cambiar. No tenemos que cambiar nada para ganarle a ningún equipo”, aseguró el toletero quisqueyano Vladimir Guerrero Jr. “Tal vez el estilo es diferente en Asia, pero sólo tenemos que jugar béisbol”.
