
Hablar de cosas buenas de los Yankees en estos momentos no es tarea fácil. Los Bombarderos en el 2021 parecieran encontrar maneras increíbles de perder juegos. Sin embargo, para nadie es secreto la gran historia que tiene detrás esta franquicia la más ganadora de la historia.
En la columna de esta semana, les quiero contar de ciertos hechos o récords muy peculiares que han sucedido, en la inigualable historia de los Yankees de Nueva York. Ahí les van:
Sólo un receptor en la historia de las Grandes Ligas ha podido sacar los tres outs de un inning en intentos de robos y ese récord le pertenece a Leslie Nunamaker, quien el 3 de agosto de 1914, durante la segunda entrada del partido entre Nueva York y Tigres de Detroit, atrapó de manera consecutiva a los tres rivales que intentaron estafarle la intermedia.
Los Yankees son además el último equipo que se robó el home tres veces en un partido y esto fue el 17 de abril de 1915 frente a los Atléticos de Filadelfia del legendario manager Connie Mack. Por cierto, ese día el equipo del Bronx no solamente se robó el plato en tres ocasiones, sino que se estafaron un total de 14 almohadillas en ese choque que ganaron 9-1.
Siguiendo con los robos de bases, otro récord peculiar que tienen los Yankees es el de tener al único jugador que se ha estafado el plato en dos ocasiones en Series Mundiales y este fue Bob Meusel, quien vistiendo la camiseta a rayas se robó el home el 6 de octubre de 1921 en el Clásico de Otoño de esa temporada contra los Gigantes de Nueva York y luego repitió la hazaña en la Serie Mundial de 1928 el 7 de octubre frente a los Cardenales de San Luis.
Pasando de las bases robadas a los juegos sin hits ni carreras, el primer pitcher en la historia del béisbol en apuntarse un no-hitter sin ponchar a ningún rival, fue el derecho de los Yankees, Sam Jones, apodado “El Triste”. Jones el 4 de septiembre de 1923, regaló solamente una base por bola y dejó sin imparables a los Atléticos de Filadelfia en su propia casa, el Shibes Park.
Regresando a las Series Mundiales donde los Yankees han estado más veces que ningún otro equipo, el 30 de septiembre de 1947, el Clásico de Otoño entre Dodgers de Brooklyn y Bombarderos del Bronx, se convirtió en el primer partido televisado de una Serie Mundial en la historia de Las Mayores.
Y hablando de finales, les comento que el primera base de los Yankees, Tommy Henrich, se convirtió en el primer pelotero en pegar un cuadrangular para dejar tendido en el terreno a sus rivales en un Clásico de Otoño, cuando el 5 de octubre de 1949, sacó a pasear a la reina de las 108 costuras en la baja del noveno con el encuentro 0-0 y frente a los envíos del estelar derecho de los Dodgers, Don Newcombe.
Si de cosas insólitas se trata, como imaginar a un campo corto que no tenga acción en un partido. Bueno, pues no me creerán si les digo que Tom Tresh, parador en corto de los Yankees de Nueva York, no vio una sola conexión hacia su territorio por tres días consecutivos. Como les cuento, Tresh por 26 innings, no tuvo un solo lance en los juegos del 30, 31 de julio y 1ro de agosto de 1968. Algo casi imposible de creer.
Finalmente, les cuento que la única vez en la historia que los fanáticos han llenado un estadio de manera gratis para ver un partido de Grandes Ligas, fue el 22 de abril de 1905. Resulta que el día anterior, el desafío entre los Senadores de Washington y los Yankees de Nueva York (en ese entonces llamados los Highlanders) fue suspendido por lluvia, pero por falta de comprobantes para entregarle a los aficionados, el equipo se vio forzado a dejar entrar de manera gratuita a todas las personas al día siguiente. Esto provocó que 25 mil almas, fueran admitidas sin pagar ningún boleto al Hiltop Park, casa de los Yankees en ese entonces.