Los ocho juegos más emocionantes de Justice

16 de marzo de 2020

Después de 15 años, al toletero dominicano Albert Pujols todavía le recuerdan del momento. El quisqueyano siempre está impresionado que la gente todavía lo recuerde y que quieran dejarle saber que lo recuerdan.

“La gente me dice dónde estaban y qué estaban haciendo cuando pegué ese jonrón”, expresó Pujols.

Ese cuadrangular fue una daga en el corazón de toda una generación de aficionados de los Astros. Fue en el Juego 5 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional del 2005. El equipo de Houston estaba a un out de avanzar a su primera Serie Mundial cuando Pujols disparó un descomunal vuelacercas de tres carreras en la novena entrada. El batazo trajo silencio al Minute Maid Park.

Pero vale recordar que…

“No ganamos esa serie”, señaló Pujols. “Eso es lo que siempre les tengo que recordar a los fans de Houston. Hubiera sido más importante si los Cardenales se hubieran llevado la serie”.

Los Astros aseguraron su primer viaje al Clásico de Otoño dos noches después con una victoria por 5-1 en el Busch Stadium. Sorprendentemente, hasta en Houston, ese hecho en ocasiones es ignorado.

Eso es lo hermoso del béisbol. En ocasiones, un momento mágico -- en este caso, un devastador momento -- llama más la atención.

Ésa es mi manera de decirles que he visto muchas cosas y con esta pausa en la acción y con bastante tiempo para reflexionar y valorar lo que tenemos, aquí presento algunos momentos que he tenido la fortuna de cubrir:

1) Juego 7, Serie Mundial del 2001

D-backs 3, Yankees 2

Posiblemente la mejor Serie Mundial en la historia tuvo un momento único antes del primer lanzamiento ceremonial del Juego 3: El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, en la lomita del Yankee Stadium varias semanas después de los ataques del 11 de septiembre. Fue un momento de inexplicable emoción. Y luego llegaron las reacciones de los Bombarderos en los Juegos 4 y 5. Pero eso no fue suficiente para superar lo brillantes que fueron Randy Johnson y Curt Schilling, junto al globito crucial de Luis González, para sellar la remontada de los Diamondbacks contra el cerrador panameño Mariano Rivera en la novena entrada del Juego 7.

2) Juego 6, Serie Mundial de 1986

Mets 6, Medias Rojas 5 (10 innings)

Los recuerdos que trae cuando se ve que la bola se le escapó a Bill Buckner para completar el regreso de los Mets. Ese error es uno de los momentos más imborrables en la historia del béisbol y que atormentó gran parte del resto de la vida de Buckner. Pero después de ese momento, el infielder fue fantástico. Cuando el Juego 7 fue pospuesto por lluvia al día siguiente, interrumpió su trabajo en una jaula de bateo en el Shea Stadium para responder cada pregunta con paciencia y comprensión.

3) Juego 1, Serie Mundial de 1988

Dodgers 5, Atléticos 4

Kirk Gibson, el ancla de Los Ángeles y el Jugador Más Valioso de la Liga Nacional ese año, casi no podía caminar y mucho menos dar swing. Sus primeros tres fueron pésimos. Lo que hace de ése -- todos saben de cuál hablo -- casi fuera de este mundo. De alguna manera envió un lanzamiento de Dennis Eckersley sobre la cerca para convertir lo que parecía ser una derrota por 4-3 en un triunfo por 5-4 sobre Oakland en el Juego 1. Si ves béisbol por mil años, nunca serás testigo de algo tan maravilloso.

4) Juego 7, Serie Mundial del 2014

Gigantes 3, Reales 2

Olvídense de los 117 pitcheos que realizó tres días antes en el Juego 5. Olvídense de que varios pensaban que Madison Bumgarner lanzaría una sola entrada, posiblemente dos. En la quinta entrada, con San Francisco arriba 3-2, el dirigente Bruce Bochy puso la bola y la Serie Mundial en la mano izquierda de su as. Bumgarner respondió con cinco entradas en blanco para completar una postemporada en la que contribuyó en seis de las 12 victorias de los Gigantes y registró una microscópica efectividad de 1.03.

5) Juego 7, SCLA del 2003

Yankees 6, Medias Rojas 5 (11 innings)

Todo terminó en un instante. Así de rápido. Aaron Boone le dio al primer pitcheo que vio en el 11mo capítulo para darle fin a una pelea de golpe a golpe que duró casi cuatro horas. Probablemente el piloto de Boston, Grady Little, dejó que Pedro Martínez enfrentara a un bateador más de la cuenta. Pero todo terminó cuando el capataz de los Bombarderos, Joe Torre, puso el juego en manos de Mariano Rivera en el noveno inning. Rivera colgó tres argollas para poner a Boone en posición para vestirse de héroe en uno de los juegos con tanta tensión en la historia, pero también uno de los más maravillosos.

6) Ripken supera a Gehrig, 6 de septiembre de 1995

Orioles 4, Angelinos 2

“Creo que me convertí en un símbolo”, dijo Cal Ripken Jr. años después. De hecho, se convirtió en la mejor clase de símbolo: El profesional nato y el muchacho que creció y tuvo la oportunidad de jugar por 21 temporadas en el equipo de su ciudad natal. El béisbol necesitaba un héroe ese verano y Ripken cumplió dicho rol a la perfección al firmar cientos de autógrafos y tomarse docenas de fotos. Luego cuando oficialmente rompió el récord del “Hombre de Acero” que tenía Lou Gehrig en la quinta entrada de esa noche (un episodio después de pegar un jonrón contra Shawn Boskie), Ripken fue obligado por sus compañeros a salir de la cueva para recibir una larga ovación dando una vuelta por todo el estadio.

7) Juego 7, Serie Mundial del 2016

Cachorros 8, Indios 7 (10 innings)

Para resumirlo: Probablemente el mejor encuentro que se ha disputado en la historia de la postemporada. Es cierto, porque los Cachorros no habían conquistado una Serie Mundial en 108 años y también porque fue un gran partido. La Tribu respondió con tres carreras en la octava entrada para empatar el juego. Luego hubo una demora por lluvia. Luego terminó con Cleveland dejando en base la posible carrera del empate en el cierre del décimo capítulo

8) Juego 4, SDLN del 2005

Astros 7, Bravos 6 (18 innings)

Ésta fue una belleza de cinco horas y 50 minutos. Roger Clemens lanzó tres entradas en blanco tras dos días de descanso. Lance Berkman sacudió un grand slam en la octava entrada. Brad Ausmus lo empató con dos carreras en el noveno. Finalmente, otros nueve innings después, el bambinazo de Chris Burke le puso punto final a la serie. Luego, John Smoltz y Bobby Cox fueron al clubhouse de local para felicitar a los Astros, especialmente a Craig Biggio y Jeff Bagwell.