Una vez aclarado el panorama tras la Fecha Límite de Cambios de MLB, es momento de revisar a los ganadores: los clubes que más mejoraron sus posibilidades de ganar ahora, o en el futuro, en relación con el precio que pagaron.
Dodgers
Ningún equipo tenía más motivos para ser agresivo que Los Ángeles.
Los Dodgers están persiguiendo algo que el béisbol casi nunca ve: un tercer título consecutivo de la Serie Mundial. Sólo los Yankees (en tres ocasiones, la más reciente entre 1998 y el 2000) y los Atléticos (1972-74) han conquistado tres campeonatos seguidos en la Era Divisional.
Por eso los Dodgers estuvieron dispuestos a desprenderse de un sólido paquete de prospectos para adquirir por poco más de dos meses a Tarik Skubal, el mejor lanzador disponible y el mejor abridor zurdo del béisbol.
FanGraphs elevó las probabilidades de los Dodgers de ganar la Serie Mundial del 25.7% al 31.4% tras el cambio, un enorme incremento de casi seis puntos porcentuales que refleja el impacto de la adquisición.
Sus probabilidades son prácticamente el triple de las del segundo equipo de la lista, los Yankees (10.6%).
Además, el movimiento también redujo en un punto las probabilidades de uno de sus principales rivales en la Liga Nacional, los Cerveceros, hasta el 9.4%. Según diversos reportes, Milwaukee también estuvo en la puja por Skubal.
Y debido a que el modelo de FanGraphs no contempla el aumento estimado en el porcentaje de innings que lanzan los mejores brazos de un equipo en octubre, gracias a los días libres adicionales y la mayor urgencia de la postemporada, el modelo subestima el impacto que puede tener un auténtico as.
Los D-backs del 2001 son el ejemplo perfecto. Randy Johnson y Curt Schilling lanzaron el 58.2% de los innings de Arizona en la postemporada, luego de haber trabajado apenas el 34.6% durante la campaña regular, una muestra de por qué los ases tienen todavía más valor en octubre de lo que reflejan los sistemas de proyección. En la postemporada, jugaron bajo reglas distintas.
Si eres un ejecutivo en busca de la inmortalidad beisbolera, no existe una adquisición más valiosa en la Fecha Límite de Cambios que un verdadero as.
Claro, existen algunas interrogantes sobre la salud de Skubal. Pero desde que regresó de un procedimiento en el codo, ha lucido como el de siempre, registrando una efectividad de 2.87 y una relación de 71 ponches por apenas ocho bases por bolas desde el 13 de junio.
Los Dodgers también incorporaron al zurdo Kris Bubic, quien actualmente cumple una asignación de rehabilitación, fortaleciendo aún más un cuerpo de lanzadores que ya era de élite.
Los Dodgers pueden asumir más riesgos y desprenderse de prospectos con mayor agresividad que casi cualquier otro club, porque cuentan con la capacidad de reemplazar talento mediante adquisiciones externas gracias a sus ampliamente conocidos recursos financieros.
Los Dodgers están actuando de manera lógica en su intento por hacer historia. Pero este cambio también representa otro ejemplo de la brecha en el equilibrio competitivo que existe en MLB, impulsada por la creciente diferencia en nóminas y recursos entre las organizaciones.
Yankees
Pocos esperaban que Luis García Jr. terminara liderando la Liga Nacional en slugging al momento en que fue adquirido por los Yankees.
Su transformación de un bateador enfocado únicamente en hacer contacto a uno con mayor velocidad de bate (74 mph) y una mejor capacidad para elevar y halar la pelota (19%) ha dado paso a una auténtica explosión ofensiva de 23 jonrones. Considerando las lesiones que han sufrido los Yankees, el bate zurdo de García representa una incorporación tan bienvenida como necesaria.
Los Yankees también sumaron al jardinero puertorriqueño Heliot Ramos, cuyos indicadores ofensivos subyacentes sugieren que todavía podría alcanzar un nivel aún más alto. Ramos tampoco ha tenido mucha fortuna jugando como local. En su carrera registra un wRC+ de 110 como visitante, comparado con 103 en el Oracle Park. Esa diferencia es poco común y podría cambiar jugando en el Yankee Stadium.
Los Yankees reforzaron una alineación golpeada por las lesiones sin tener que desprenderse de un prospecto de élite.
Rays
Es fácil entender por qué muchos equipos de mercados pequeños e intermedios operan de manera tan racional y por qué suelen mostrarse reacios a cambiar a sus prospectos. Después de todo, incluso un contendiente sólido suele tener probabilidades relativamente modestas de ganar la Serie Mundial en cualquier temporada.
Pero a veces vale la pena dejar de lado la lógica y apostar con decisión.
Los Rays merecen reconocimiento por adquirir al dominicano Freddy Peralta el domingo cuando su valor estaba relativamente bajo, además de sumar al versátil derecho Tyler Wells y al receptor Liam Hicks, una de las revelaciones de la temporada.
Los números de Peralta con los Mets no fueron los mejores este año, pero su velocidad subyacente (94.3 mph con la recta) está en línea con la de campañas recientes y su calificación de ubicación de lanzamientos (104 Location+) se ha mantenido estable. Pocas organizaciones tienen un historial tan exitoso para maximizar el rendimiento de sus lanzadores mediante pequeños ajustes, por lo que Peralta encajaba perfectamente como una apuesta de bajo costo y alto potencial.
El despegue de Hicks ha sido impulsado por una reducción en su tasa de ponches y una mejor calidad de contacto, mientras que el impecable comando de Wells y su efectividad inferior a 3.00 desde el inicio de la temporada pasada le aportan mayor profundidad al cuerpo de pitcheo.
Ahora los Rays tienen mayores probabilidades de conservar el liderato del Este de la Liga Americana y asegurar un descanso en la primera ronda de la postemporada. Y por una oportunidad así, vale la pena correr ciertos riesgos.
Guardianes
No es ningún secreto que los Guardianes saben lanzar, y Cleveland reforzó aún más esa fortaleza al adquirir al derecho revelación Foster Griffin. El resurgir de Griffin en Japón se ha trasladado a las Grandes Ligas (3.06 de efectividad y 1.07 de WHIP), dándole a Cleveland otro abridor de calidad sin tener que desprenderse de ninguno de sus 20 mejores prospectos.
Pero tampoco es un secreto que los Guardianes han tenido problemas ofensivos, y desde hace varios años. Cleveland llegó al día de la Fecha Límite de Cambios ubicado en el puesto 29 de las Mayores en carreras anotadas y último (30) en slugging.
Los Guardianes también adquirieron a Nathaniel Lowe en un cambio con los Rojos.
La falta de producción de sus jardineros ha sido particularmente evidente y representa un problema de larga data.
Desde el inicio de la temporada del 2023, los jardineros de los Guardianes se han combinado para apenas 136 jonrones, la menor cifra de las Grandes Ligas y 30 menos que los Reales, quienes ocupan el penúltimo lugar.
Ningún contendiente necesitaba tanto una herramienta como la velocidad de bate y el poder de Jo Adell como Cleveland, que adquirió al jardinero de poder desde los Angelinos a cambio del prospecto receptor Jacob Cozart.
Adell no es un jugador perfecto. Este año ha tenido muchas dificultades frente a lanzadores derechos, aunque la temporada pasada fue un bateador promedio de la liga en ese aspecto. Tampoco es un gran defensor, a pesar de haber robado tres jonrones en un mismo juego este año. Sin embargo, posee una explosiva velocidad de bate (percentil 97 con 77.3 mph) y un poder poco común, luego de conectar 37 jonrones la temporada pasada. Aporta el poder que una alineación como la de Cleveland necesitaba con urgencia.
Además, hasta ahora también ha tenido algo de mala fortuna, lo que sugiere que todavía existe margen para que los Guardianes obtengan aún más rendimiento de él en una Liga Americana completamente abierta.
Piratas
Pittsburgh no necesitaba otra pieza alrededor de la cual construir. Los Piratas ya cuentan con un sólido núcleo joven. Lo que necesitaban era proteger mejor las ventajas en los innings finales, algo que con demasiada frecuencia se les escapaba. Su bullpen está empatado en el sexto lugar de las Grandes Ligas con 19 salvamentos desperdiciados.
Atendieron esa necesidad al incorporar a Luke Weaver, un relevista élite para el final de los juegos que ayudará tanto este año como el próximo, ya que permanecerá bajo control contractual hasta el 2027. El club también sumó el lunes al veterano Kirby Yates y al derecho Lake Bachar. Junto con la consolidación del zurdo Mason Montgomery y otra incorporación al bullpen como el talentoso, aunque inconsistente, Camilo Doval, los Piratas reforzaron una de sus principales debilidades sin vaciar su sistema de ligas menores. Eso representa una victoria.
Orioles
Puede parecer un poco contradictorio, pero no todos los equipos que compraron para ganar de inmediato fueron los vencedores del lunes. Algunos vendedores también salieron ganando, y es justo decir que los Orioles forman parte de ese grupo.
Sí, los Medias Rojas necesitaban ayuda detrás del plato, luego de ocupar el puesto 26 de las Grandes Ligas con apenas 0.2 de fWAR en la posición, y resolvieron ese problema al adquirir el lunes a Adley Rutschman.
Pero Baltimore obtuvo una compensación más propia de una superestrella que de un sólido jugador regular con poco más de un año de control contractual restante.
Los Orioles recibieron a tres de los cinco mejores prospectos del sistema de Boston: los derechos Anthony Eyanson (prospecto número 49 de MLB Pipeline y número 2 del sistema de Boston, ahora el número 1 de los Orioles), Kyson Witherspoon (clasificado como el número 4 del sistema y quien comenzó la temporada como integrante del Top 100) y el prospecto número 5 de los Medias Rojas, el jardinero Enddy Azocar.
Baltimore también obtuvo al receptor con experiencia de Grandes Ligas Carlos Narváez.
Rutschman sigue siendo un receptor por encima del promedio, pero ya no luce como el candidato permanente al JMV que muchos imaginaron al inicio de su carrera. Eso hace que el retorno obtenido por Baltimore sea aún más impresionante, especialmente porque la organización mantiene a Samuel Basallo como su receptor del futuro.
Ha sido un año decepcionante para Baltimore, y el club nunca ganó un juego de postemporada con Rutschman, pero el paquete recibido representa un valioso grupo de piezas para fortalecer el núcleo de la organización.
