Sin Álvarez, los Mets necesitan la mejor versión diaria de Torrens en la receptoría

hace 48 minutos

NUEVA YORK -- Hace dos años, el venezolano llegó a los Mets en un momento de crisis.

Cuando los Mets adquirieron a Torrens en un cambio en mayo del 2024, su compatriota se encontraba en la lista de lesionados recuperándose de la primera dolencia grave de su carrera, un desgarro en el ligamento del pulgar izquierdo. Torrens asumió la titularidad detrás del plato a su llegada, acumulando cuatro carreras impulsadas en sus primeros cuatro encuentros antes de iniciar una doble matanza crucial por la vía 2-3 para terminar el juego en Londres, lo que se convirtió en un punto de inflexión en la campaña de los Mets.

Aunque Álvarez regresó poco después, Torrens se mantuvo en el panorama como receptor suplente. Su presencia resultó ser bien importante cuando Álvarez se fracturó el hueso ganchoso de la mano izquierda en la primavera siguiente, y luego otra vez cuando se esguinzó el pulgar derecho y se fracturó un hueso en el dedo meñique izquierdo en agosto pasado. En cada ocasión, Torrens asumió el puesto de receptor titular mientras Álvarez estuvo ausente.

Sin embargo, Torrens, a quien el manager venezolano Carlos Mendoza calificó recientemente como uno de los mejores suplentes en el béisbol, no siempre ha rendido de la misma manera cuando se le pide jugar a diario. Cuando Álvarez perdió tiempo a principios de la campaña pasada, Torrens produjo un OPS de .675 en esos choques, un promedio aproximadamente equivalente a su desempeño en todo el 2024. Pero cuando Álvarez fue bajado a liga menor en junio pasado, esa marca cayó a .508 para Torrens durante la ausencia del titular.

Torrens sí logró una buena racha cuando Álvarez se ausentó por más tiempo en la recta final del año pasado, así que tal vez ha resuelto el rompecabezas de cómo rendir bien en el día a día. Eso es lo que esperan los Mets, considerando que Álvarez se perderá de seis a ocho semanas mientras se recupera de su última dolencia, un desgarro de menisco en la rodilla derecha.

“Siempre me preparo como si fuera a jugar todos los días”, indicó Torrens. “Así que cuando llega ese momento, ya estoy en mi misma rutina y con mi mismo estado de ánimo. Sólo trato de mantenerme sano y ayudar al equipo en todas las áreas en las que puedo aportar, en la defensa y la ofensiva. Esa es la meta”.

Parte de la dificultad de hacer la transición a un rol titular, señaló Mendoza, es ajustarse a medida que los lanzadores comienzan a planificar de manera más exhaustiva la forma de dominarte. Pero Torrens indicó que ya tiene suficiente tiempo en las Mayores, con más de 1,270 visitas al plato en su carrera y contando, como para que los oponentes ya tengan una idea clara de cómo le van a lanzar.

Un aspecto más difícil de jugar a diario, explicó, es simplemente mantenerse en salud, especialmente detrás del plato, donde los golpes y raspones tienden a ocurrir con mayor frecuencia.

“Tienes que cuidar un poco más tu cuerpo”, agregó Torrens. “Pero intento prepararme para que, cuando lleguen las oportunidades, no tenga que cambiar mucho. Sólo seguir haciendo lo que hago”.

La confianza de los Mets en Torrens como un suplente capaz es parte de la razón por la que le otorgaron una extensión de dos años y US$15.5 millones a principios de este mes para mantenerlo bajo control del equipo hasta el 2028. Con un valor anual promedio de US$7.75 millones, el contrato le paga a Torrens un poco más que a la mayoría de los receptores de reserva. Ese es un reconocimiento de que, si Torrens se hubiera convertido en agente libre después de esta campaña, podría haber analizado ofertas como titular. Pagarle más como a un careta principal fue la manera más fácil de convencerlo de quedarse.

Ahora, los Mets le pedirán a Torrens que les devuelva algunos dividendos inmediatos sobre su inversión. Si bien no es probable que batee en el corazón de la alineación de Nueva York a corto plazo, en su mejor versión es un cátcher defensivo magnífico, capaz de aportar poder de extrabase de manera ocasional. Los 37 corredores que Torrens ha atrapado robando desde el inicio del 2024 lo ubican en el 11mo lugar en las Mayores, por delante de muchos receptores, incluido Álvarez, que han disputado una cantidad significativamente mayor de compromisos que él. A los lanzadores les encanta tirarle. Sus reflejos defensivos alrededor de la caja de bateo son élite.

Por esas razones y otras, los Mets han estado encantados con el juego de Torrens desde hace mucho tiempo. La diferencia es que ahora su producción no será un bono extra. Torrens es el titular, y Nueva York contará con él casi todos los días.

“Hacer ajustes de turno a turno, de serie a serie, de juego a juego, de pitcheo a pitcheo... Creo que ofensivamente se trata más de eso”, comentó Mendoza. “Juegas un partido, de acuerdo. Ahora, juegas un encuentro y te están viendo en la alineación al día siguiente. Te van a lanzar de cierta manera hasta que hagas un ajuste”.