Machado y Vásquez lideran el triunfo de Padres sobre D-backs en Chase Field

5:12 AM UTC

PHOENIX -- Los Padres igualaron su serie en Arizona con una victoria por 9-4 la noche del martes, para colocarse nuevamente a un juego de los Diamondbacks por el último puesto del Comodín de la Liga Nacional.

Estas son algunas reacciones inmediatas desde el Chase Field:

¿De regreso a una rotación convencional?

El “caos de pitcheo” funcionó cuando tenía que funcionar. Durante las dos semanas previas a la Fecha Límite de Cambios, los Padres lograron salir adelante utilizando juegos de bullpen para cubrir tres de los cinco puestos de su rotación. Ganaron suficientes de esos encuentros como para justificar reforzarse en la Fecha Límite, cuando incorporaron a Casey Mize y Robbie Ray.

Después de una actuación como la de Randy Vásquez, es válido preguntarse si los Padres ya dejaron atrás esa estrategia. Mize y Ray se unirán a una rotación en la que Michael King y Walker Buehler ya ocupan otros dos puestos.

Mientras tanto, Vásquez parece listo para recuperar su lugar en la rotación tras un breve paso por el bullpen. El derecho estuvo sobresaliente el martes, al permitir apenas dos imparables en seis entradas en blanco.

Vásquez se convirtió en el primer lanzador, aparte de King, que completa seis innings en una apertura durante los últimos dos meses, y lo hizo con aparente facilidad. Su velocidad aumentó y consiguió lo que suele lograr cuando está en su mejor versión: mucho contacto débil.

Joe Musgrove está cada vez más cerca de regresar. ¿Nick Pivetta? Aún está por verse. El derecho sufrió un susto por una lesión el martes, aunque podría no ser nada serio. Muy pronto, los Padres podrían tener un exceso de abridores, un contraste total con la situación en la que estaban apenas dos días atrás.

La reacción que necesitaban

¿Lo más importante que ocurrió esta semana? Probablemente las adquisiciones de la Fecha Límite. O quizás el inicio de las asignaciones de rehabilitación de Pivetta y Musgrove.

Pero esta serie también es muy importante, especialmente en el contexto de la lucha por el Comodín de la Liga Nacional. Y los Padres no la comenzaron bien, tras una pobre actuación en el primer juego del lunes.

Necesitaban una reacción inmediata y la consiguieron desde el comienzo. Castigaron al zurdo de los Diamondbacks, Eduardo Rodríguez, con tres carreras en el primer episodio y agregaron tres más en el segundo.

Manny Machado, Jackson Merrill y Jake Cronenworth terminaron la noche con tres imparables cada uno. Xander Bogaerts sumó dos hits y negoció un boleto antes de abandonar el encuentro tras golpearse el pie con un foul. La ofensiva de San Diego volvió a lucir como la de costumbre, o al menos como la que ha mostrado durante los últimos dos meses.

El corazón del lineup responde

Machado impulsó cuatro carreras. Merrill remolcó dos.

Cada vez es más frecuente ver a ambos marcar la diferencia desde el corazón de la alineación de los Padres, con Machado ocupando el tercer turno y Merrill el quinto.

Cuando la ofensiva de San Diego atravesaba dificultades al principio de la temporada, eso era justamente lo que le faltaba. Era evidente en ese momento, y ahora lo es aún más con ambos bateando a gran nivel.

Machado y Merrill se han convertido en las principales amenazas para producir carreras que los Padres esperaban, y sabían, que podían ser. No es casualidad que el resto de la ofensiva también haya comenzado a funcionar a su alrededor.