La historia de Mariano: En sus propias palabras

16 de julio de 2019

De Panamá a vestir el clásico uniforme rayado de los Yankees, hasta el Salón de la Fama. La vida de Mariano Rivera ha sido de una brillante trayectoria.

El panameño será exaltado al Salón de la Fama del béisbol el domingo, luego de convertirse en el primer jugador en ser elegido por unanimidad por los electores de la Asociación de Cronistas del Béisbol de Norteamérica (BBWAA).

El camino de Rivera hacia Cooperstown comenzó en los años 80 en un pequeño pueblo de pescadores en Panamá llamado Puerto Caimito, a 4,500 millas del Salón de la Fama.

En el podcast Full Account de MLB.com, exploramos a profundidad la vida de Rivera, comenzando en las calles de Puerto Caimito. (Puedes bajar este podcast en iTunes, Spotify, Art19, o en donde accedas tus podcasts).

Episodio 1: Panamá

Rivera, quien se sentó con nuestro equipo en su casa por casi dos horas para repasar su increíble carrera, nos lleva hasta Panamá, recreando una vívida imagen de su vida allá y el futuro con el que soñaba.

Durante aquellos días jugando con guantes, bates y pelotas fabricadas en casa y hasta su primera prueba con los Yankees – una sesión a la cual se presentó sin guante ni zapatos de béisbol—Rivera nunca pensó que sería un pelotero profesional.

Pero Herb Raybourn, el principal scout de los Yankees en Latinoamérica, supo inmediatamente que Rivera tenía un futuro en la lomita a pesar de que hasta pocas semanas antes de la prueba nunca había lanzado. “Hizo nueve pitcheos y eso fue suficiente”, recordó Raybourn. “Eso es todo lo que necesitaba saber”.

Episodio 2: las menores

Viajamos con Rivera desde Panamá a los Estados Unidos para su primera primavera con los Yankees, encontrando varios obstáculos en el camino. El hecho de que no dominara el inglés no fue un problema durante su primera temporada en la Liga de la Costa del Golfo, donde permitió una sola carrera en 52 innings para una extraordinaria efectividad de 0.17.

Rivera nos lleva por su carrera en las menores, con paradas en Greensboro, Albany y Columbus antes del Bronx. Por supuesto, no estaba garantizado que seguiría siendo un Yankee cuando llegó a las Mayores. Rivera recuerda el día en el que él y Derek Jeter fueron bajados juntos en junio de 1995, un momento que no olvidaron por mucho tiempo.

“Estábamos devastados”, dijo Rivera. “Casi nos pusimos a llorar”.

El gerente general de los Yankees, Brian Cashman, también recuerda el momento en el que tuvo que hablar con George Steinbrenner para evitar un canje de Rivera a los Marineros por un torpedero que hubiese iniciado la temporada de 1996 en las paradas cortas en lugar de Jeter.

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Episodio 3: Abriéndose paso

Rivera tuvo su campaña revelación en 1996, ayudando a los Yankees a conseguir su primera Serie Mundial en casi dos décadas. Pero el momento más importante de la historia no ocurrió sino hasta 1997, cuando Rivera recibió lo que él describe como “un regalo de Dios”.

Aquí, nos metemos en la mente de Rivera mientras el relevista descubre su famosa recta cortada, o cutter, al hacer lanzamientos antes de un juego con su compañero de equipo y compatriota, Ramiro Mendoza.

“Desde ese momento y hasta el día en el que me retiré, tiré el mismo pitcheo”, contó Rivera.

La idea de que Rivera sería capaz de tener éxito con un solo pitcheo por el resto de su carrera parecía absurda. Sus compañeros presumieron que tendría que modificar su plan de ataque en algún momento, pero durante los próximos 15 años, aquel día nunca llegó.

Episodio 4: La despedida de Mariano

Desde los orígenes de su icónica canción de presentación (“Enter Sandman”, de Metallica) hasta su incomparable paso por la postemporada, Rivera nos lleva por los puntos altos de su carrera, además de algunos bajos, como cargar con la derrota en el Juego 7 de la Serie Mundial del 2001.

“No quería volver a sentir esa sensación”, comentó Rivera. “Tenía que aprender. Tenía que ejecutar mejor, y lo hice. Eso me motivó a mejorar”.

La temporada del 2012 iba a ser la despedida de Rivera, pero una lesión en una rodilla que requirió de cirugía lo obligó a cambiar de plan. Volvió al terreno en el 2013, y aquella temporada estuvo llena de momentos de gloria. Rivera recuerda su último Juego de Estrellas en el Citi Field (“nunca había visto algo así en mi carrera) y, por supuesto, su último juego en el Yankee Stadium.

Quizás crees que conoces toda la historia de Rivera, pero en Full Account, seguramente vas a aprender más sobre esta leyenda de los Yankees,