SEATTLE -- Una fórmula para que los Marineros cambien el rumbo parece bastante simple, cuando Bryan Woo lanza como un as, necesitan encontrar la manera de ganar.
Así fue el caso el domingo, cuando Woo fue respaldado por jonrones de Rob Refsnyder, J.P. Crawford y el cubano-mexicano Randy Arozarena, trabajó con autoridad durante siete innings de dos carreras y, hasta el final, coqueteó con un Maddux.
Mejor que todo eso, a los ojos de Woo, fue que los Marineros se llevaron una victoria de 5-2 para asegurar la serie sobre los Rangers, quienes son favoritos tempranos para complicarlos en el Oeste de la Liga Americana.
Woo dominó desde el inicio y estaba encaminado a lanzar una blanqueada completa en menos de 100 pitcheos, el criterio que ahora lleva el nombre del miembro del Salón de la Fama Greg Maddux, antes de encontrar su único problema en el séptimo inning. Los Rangers lograron anotarle dos carreras en ese episodio, aprovechando una base por bolas a Corey Seager al abrir la entrada.
Eso marcó el final de su labor, tras 85 lanzamientos, mientras que Gabe Speier y el mexicano Andrés Muñoz se encargaron de cerrar el juego.
Pero más allá de ese séptimo episodio, y pese a que Woo gritó dentro de su guante por frustración, el convocado al Juego de Estrellas de 2025 fue dominante, como lo ha sido durante toda la temporada. Es solo que sus números en 2026 no lo reflejaban del todo.
La falta de respaldo ofensivo había afectado a los Marineros en las primeras cuatro aperturas de Woo. Llegó con la mejor efectividad del equipo, 2.25, pero Seattle tenía marca de 1-3 en esos juegos, principalmente por las apenas nueve carreras anotadas por la ofensiva en ese lapso, incluyendo solo una en total en sus dos salidas previas.
Mientras Woo estaba en la lomita, permitió apenas tres carreras en ese tramo, para un promedio de 1.08 carreras por cada nueve entradas, la segunda cifra más baja entre 74 lanzadores calificados.
Eso no evitó que Woo asumiera la responsabilidad en esas derrotas, particularmente en la caída 6-5 ante los Guardianes el 28 de marzo y la derrota 4-1 en San Diego el martes.
Todo esto para decir que los jonrones de Refsnyder y Crawford el domingo, los primeros de cada uno en 2026, en los primeros dos innings, fueron un desarrollo muy positivo. El vuelacercas de Arozarena en el quinto inning fue el golpe definitivo, marcando la primera vez que los Marineros conectan al menos tres jonrones en un juego desde que pegaron cuatro en el Día Inaugural.
Y ahí también está otra fórmula sencilla para ganar. El año pasado, los Marineros conectaron tres o más jonrones en 34 juegos, solo por detrás de los Yankees con 42, y tuvieron marca de 28-6 en esos encuentros.
