WASHINGTON -- Por primera vez esta temporada, los Marlins aseguraron una barrida de tres juegos en la ruta, al derrotar a los Nacionales por 4-1 el miércoles en el Nationals Park para regresar a casa felices.
Aquí hay tres conclusiones del último partido de la serie, mientras los Peces regresan a Miami con una marca de 4-5 en esta gira entre Toronto (1-2), Nueva York (0-3) y Washington (3-0).
El 13 de la suerte para Meyer
La apertura del miércoles marcó la 13ra de Max Meyer en la temporada, que ya es una marca persona -- un gran logro para el lanzador de 27 años. Ha sido un camino difícil hasta este punto en la trayectoria de Meyer en las Grandes Ligas, tras someterse a la cirugía Tommy John en el 2022 antes de pasar el 2024 y 2025 trabajando para recuperar su nivel competitivo.
Ahora, Meyer se ha convertido en uno de los abridores más consistentes de los Marlins, empatado con el dominicano Sandy Alcántara con la mayor cantidad de salidas en el equipo mientras registra efectividad de 2.81 (en comparación con la de 4.59 que lleva Alcántara). Además, Meyer es el único abridor de los Peces sin derrotas en su récord. Sus siete entradas del miércoles igualaron su máximo de la temporada (también el 2 de mayo contra los Filis y el 23 de mayo contra los Mets) y marcaron la séptima vez este año que lanza hasta el sexto episodio.
Meyer permitió apenas una carrera con dos imparables y otorgó dos pasaportes con siete ponches el miércoles, realizando 97 pitcheos (57 para strike).
Con nueve serpentineros en la lista de lesionados, contar con al menos un abridor que pueda brindar no solo innings sino también victorias es crucial mientras Miami busca ascender otra vez por encima de los .500.
Tablazos felices
Había pasado un mes exacto desde la última vez que el dominicano Esteury Ruiz se volaba la cerca, pero no le tomó mucho tiempo el miércoles para dar un cañonazo.
Ruiz conectó su tercer cuadrangular del año y el primero desde el 3 de mayo en su primer turno del encuentro, sacudiendo una recta con la cuenta 3-1 del abridor Andrew Álvarez a una distancia proyectada por Statcast de 365 pies, haciendo que la pelota rebotara en el poste de foul del bosque izquierdo. Fue el octavo jonrón de Miami en la serie, después de conectar apenas dos en una serie de tres choques contra los Mets durante el fin de semana.
Recuperar su trueno importante para los Peces, que tienen la quinta menor cantidad de vuelacercas en las Mayores este año (54). Claro, la pelota pequeña puede ganar partidos, pero tener poder es crucial para la longevidad de un equipo en una campaña de 162 juegos.
Una racha no tan invisible de imparables
Aunque el trueno aseguró las primeras dos victorias de la serie para los Marlins, el miércoles se trató pelota pequeña en las últimas entradas.
Miami aseguró la victoria en el último de la serie -- y la barrida -- gracias a un ataque de dos carreras en el octavo episodio en el que siete bateadores llegaron a la caja de bateo, con el aporte clave llegando por parte del noveno bate Joe Mack. Aprovechando algunos lanzamientos secundarios y problemas de comando del relevista de los Nacionales, Clayton Beeter, los Peces llenaron las almohadillas con un sencillo de línea de Xavier Edwards, una base por bolas de cuatro pitcheos que negoció Liam Hicks y un sencillo de toque por parte de Jakob Marsee para iniciar el episodio.
Un ponche y una jugada de selección después, Mack se paró en el plato con la oportunidad de romper el empate por 1-1 -- y solo necesitó un lanzamiento para lograrlo.
Mack conectó un sencillo de línea de dos vueltas hacia el bosque derecho, impulsando las carreras de la victoria menos de 24 horas después de conectar el primer vuelacercas de su carrera.
Kyle Stowers siguió el ejemplo en el noveno inning con un triple productor para darle al bullpen de Miami una sólida ventaja de tres rayas. El batazo de Stowers fue el 10mo y último imparable del compromiso para los Marlins. Fue apenas la tercera vez esta temporada que Miami pega 10 hits o más -- y las tres ocasiones ocurrieron contra los Nacionales: 12 hits el 9 de mayo en Miami y 10 hits el lunes en Washington.
