Rodríguez y Morejón, piezas clave del dominante bullpen de Padres en octubre

4:11 PM UTC

SAN DIEGO -- Las luces se apagaron, “Blind” de la banda Korn comenzó a retumbar, el lleno total en Petco Park se puso de pie rugiendo y Mason Miller pareció aparecer de la nada en el montículo para abrir el noveno inning. El juego estaba terminado. La Serie del Comodín de la Liga Nacional estaba terminada.

Pero, en realidad, todo había acabado mucho antes.

Precisamente para noches como la del miércoles, el gerente general de los Padres, A.J. Preller, armó el mejor y más profundo bullpen de la Gran Carpa.

“En la postemporada, tienes que retirar a muchos grandes bateadores”, dijo Preller. “Tienes que contar con muchas respuestas en ese bullpen”.

Después de que el abridor Nick Pivetta saliera en el cuarto episodio, el manager de los Padres, Craig Stammen, desató por completo su bullpen durante los últimos 5.2 innings ante los Cachorros en el Juego 2. El venezolano Bradgley Rodríguez, Jason Adam y el cubano Adrián Morejón y Miller permitieron que apenas tres bateadores se embasaran y mantuvieron en blanco a la mejor ofensiva de la liga para ponerle el cerrojo a una victoria por 4-1 y enviar a los Padres a la Serie Divisional de la Liga Nacional, donde enfrentarán a los Cerveceros en una serie al mejor de cinco juegos.

La labor de Michael King, quien lanzó siete innings en blanco en el Juego 1 y permitió preservar a los brazos clave de la parte final del bullpen, dejó a los Padres en una situación ideal para apoyarse en ese grupo la noche siguiente. Si los Padres tomaban una ventaja temprana, Stammen no iba a correr riesgos dejando a Pivetta en el juego más tiempo del necesario para asegurar la serie.

Y eso fue exactamente lo que ocurrió.

San Diego anotó un par de carreras en el segundo episodio antes de que Pivetta, quien cumplió con su labor al contener a los Cachorros durante 3.1 innings, fuera retirado en el cuarto después de permitir un sencillo productor de Nico Hoerner. Una ventaja de una carrera aumentó a tres gracias al jonrón de Gavin Sheets como bateador emergente en la parte baja de la entrada. El bullpen se encargó del resto.

“La labor de Michael anoche fue fenomenal y eso nos permitió salir con todo desde la primera parte del juego de hoy y utilizar a nuestros mejores brazos”, dijo Miller. “Nos pone en una posición de mucha confianza. Tomamos la ventaja y nos sentimos muy bien con ella”.

Quizás el aspecto más importante de la actuación de los Padres en esta serie fue haber neutralizado a la élite de la alineación de los Cachorros, específicamente a sus dos principales bateadores, Pete Crow-Armstrong y Alex Bregman. El primero viene de registrar apenas la séptima temporada 40-40 en la historia del béisbol, mientras que el segundo tuvo un OPS de 1.010 en la segunda mitad.

Entre ambos se fueron de 15-0 en la serie, con ocho ponches.

Fue toda una demostración, pero es exactamente lo que los Padres han hecho durante toda la temporada. En cuanto a innings lanzados, el bullpen de San Diego fue el cuarto más utilizado en las Grandes Ligas (683.2) y registró la quinta mejor efectividad (3.53).

“Es un grupo increíble, de arriba abajo”, dijo Adam. “No importa la situación, no importa el inning, todos los que están ahí están listos para entrar en cualquier momento. Cuarto inning, noveno inning, no me importa a quién pongamos ahí, tengo plena confianza en que ese muchacho va a hacer el trabajo”.

Rodríguez fue el primero en entrar en acción. El derecho novato se convirtió de inmediato en uno de los mejores relevistas del béisbol y ha sido dominante en situaciones de alta presión durante todo el año. Cumplió el papel de apagafuegos en el cuarto episodio, saliendo de un atolladero con las bases llenas para preservar la línea de Pivetta, antes de retirar en orden el quinto, que culminó ponchando a Seiya Suzuki con un cambio por debajo de la zona.

“Siempre hemos sabido eso de Bradgley, que su nivel de madurez está más allá de sus años”, dijo el coach de pitcheo veterano de ascendencia mexicana Rubén Niebla. “No se altera. No se pone nervioso. Confía en sí mismo y es un muchacho seguro de lo que puede hacer. Podemos utilizarlo en esas situaciones con mucha confianza, y él ha respondido bien”.

Adam retiró el sexto episodio en orden, y luego Morejón navegó sin problemas por el séptimo y el octavo, permitiendo apenas un hit, un sencillo de Tyrone Taylor. Después, la pelota pasó a manos de Miller, el relevista más imponente del juego, quien ponchó a un impresionante 47.4% de los bateadores que enfrentó esta temporada y terminó con la mejor efectividad de su carrera, 1.67, además de 38 salvamentos.

Permitió un doble de Hoerner, pero ponchó a dos bateadores y obligó a Carson Kelly a conectar un rodado para ponerle fin al encuentro, enviando a los Padres a Milwaukee y a los Cachorros de regreso a casa.

“No se trata de ningún individuo, sino del grupo”, dijo Miller. “Se trata de pasarle la pelota al siguiente y regresar al clubhouse con una victoria. Creo que tenemos a muchos muchachos desinteresados ahí en el bullpen”.

Ahora, los Padres se medirán en la SDLN con los Cerveceros, primeros preclasificados y otro equipo que cuenta con mucha potencia en el bullpen. Para vencerlos, y superar a cualquier otro rival que se interponga en el camino de los Padres este octubre, lo hecho la noche del miércoles servirá como modelo.

Y si sigue funcionando como lo hizo esta vez, el resto de los equipos que siguen con vida en la postemporada deberían tomar nota.

“Sabíamos que teníamos cómo cubrir seis innings”, dijo Niebla. “Todo salió a la perfección”.