Las lesiones han golpeado fuerte a los Bravos en el 2026. Y eso los está obligando a tomar medidas extremas sólo para poder completar las nueve entradas de juego.
Por primera vez en un encuentro de Grandes Ligas desde el 21 de agosto de 2017, la estrella de Atlanta Matt Olson no defendió la primera base, sino que trotó hacia el jardín derecho para disputar el noveno episodio de la derrota por 7-5 ante los Gigantes. Olson no tuvo oportunidades defensivas entre los últimos tres outs del compromiso.
Los Bravos, que ya tienen al venezolano Ronald Acuña Jr. (corva) en la lista de lesionados, tampoco contaron con Michael Harris II debido a una rigidez en la espalda que lo obligó a abandonar el choque del martes. Ante esto, el manager Walt Weiss agotó por completo su banca intentando remontar el partido del miércoles.
Weiss comentó que también contempló la opción de mudar a Olson a la tercera base — la posición que jugaba en la escuela secundaria — moviendo a Austin Riley al campo corto, pero finalmente se decidieron por mandar a Olson a los jardines.
“Creo que es mejor mantenerlo alejado de la acción en el jardín derecho”, señaló Weiss. “Miren, él es un tremendo atleta. Sabía que se las arreglaría bien”.
Los Bravos, que se mantienen en la cima de la División Este de la Liga Nacional y todavía poseen el tercer mejor récord de Grandes Ligas, están empezando a sentir los efectos de una larga racha de mala fortuna con las lesiones, conmarca de 1-6 en sus últimos siete compromisos. Además de Acuña y Michael Harris II, Atlanta ya extrañaba al abridor Spencer Strider, al relevista Tyler Kinley y al receptor Sean Murphy, entre varios otros jugadores del roster de 40.
Olson había experimentado jugando en los jardines como jugador de liga menor de los Atléticos, antes de consolidarse como uno de los inicialistas de élite en las Mayores. Tuvo 16 presentaciones en las praderas con Oakland entre el 2016 y el 2017, pero asumió las responsabilidades exclusivas de la primera base a partir de entonces… hasta el miércoles.
Desde luego, nadie puede culparlo, ya que Olson ha sido tres veces convocado al Juego de Estrellas y ganador de tres Guantes de Oro como defensor de la primera almohadilla. Pero estando tan acostumbrados a verlo en esa posición o como bateador designado todos los días, literalmente, el cambio de emergencia del miércoles fue algo digno de llamar la atención.
