En algún momento a principios de la próxima década, Max Scherzer y Justin Verlander tendrán placas en Cooperstown. Y aunque sería completamente comprensible que el par de cuarentones colgara los ganchos y comenzara a correr el reloj de cinco años rumbo a la boleta del Salón de la Fama, ninguno parece listo para dar por terminada su carrera.
Scherzer y Verlander siguen disponibles, como parte de un grupo de agentes libres que incluye a otros lanzadores abridores como el dominicano Framber Valdez, Zac Gallen, Chris Bassitt, Lucas Giolito, Zack Littell y el colombiano José Quintana.
Scherzer tiene 41 años, mientras que Verlander cumplirá 43 este mes. Con 487 victorias de por vida y seis premios Cy Young entre ambos, los dos derechos ya se han consolidado como dos de los mejores pitchers de este siglo. Pero ¿todavía tienen algo que ofrecerle a un equipo en el 2026?
“Creo que ambos aún tienen algo en el tanque”, dijo un ejecutivo de la Liga Americana. “Como mínimo, su experiencia es tan vasta que aportan conocimientos para ayudar a las rotaciones y al cuerpo de lanzadores de muchas maneras, más allá de su rendimiento en el terreno, que ha disminuido respecto al nivel extraordinario que ambos establecieron anteriormente”.
Algunos otros ejecutivos coincidieron con la idea de que todavía tienen “algo en el tanque”, aunque el consenso fue que depender de ellos para mantenerse sanos y productivos a lo largo de una temporada de 162 juegos podría ser pedir demasiado.
“Ninguno de los dos es lo que solía ser, pero ambos todavía podrían ayudar a un equipo en el camino”, señaló un ejecutivo de la Liga Americana. “El Scherzer que vimos en los playoffs era un lanzador bien descansado que se veía mucho mejor que al final de la temporada regular. El problema es que no puedes darle tres o cuatro semanas de descanso entre aperturas. Es un buen enfoque para el jugador, pero complicado para un equipo”.
Scherzer dijo recientemente a The Athletic que, aunque está sano y listo para firmar ahora mismo, está preparado para esperar a que se presente la oportunidad correcta con el equipo adecuado. Es difícil imaginar a Scherzer (o a Verlander, para el caso) firmando con un equipo en reconstrucción, por lo que esperar hasta la mitad de la temporada para firmar no solo reduciría la cantidad de innings que tendría que lanzar, sino que también le permitiría ver cómo va evolucionando la temporada en términos de la lucha por la postemporada.
“Creo que, especialmente para Max, que ha lidiado con algunas lesiones, esperar para empezar podría tener sentido tanto para él como para el equipo que lo quiera o lo necesite”, dijo un ejecutivo de la Liga Americana. “Firmar hacia finales de abril, ponerse en forma en mayo y poder producir unas 70 entradas aproximadamente sería un camino ideal para él”.
“Esos muchachos son guerreros”, dijo otro ejecutivo de la Liga Americana. “Esperar hasta el tramo final, cuando otras rotaciones están desgastadas y se tiene una mejor idea de quiénes seguirán en pie al final, podría tener mucho sentido para ambos”.
Para lanzadores de la talla de Scherzer y Verlander, esperar hasta mediada la temporada para firmar sería inusual, aunque no sin precedentes. En su tercera campaña con los Astros en el 2006, Roger Clemens, de 43 años, firmó el 31 de mayo y debutó el 22 de junio. Al año siguiente, Clemens firmó con los Yankees el 6 de mayo e hizo su debut de temporada cinco semanas después, a los 44 años.
“Apuntar a un regreso a mitad de año quizás no sea mala idea”, dijo un ejecutivo de la Liga Nacional. “Por respeto a estos dos futuros miembros del Salón de la Fama, no querría descartar por completo lo que podrían lograr en un tramo más corto en el 2026. Simplemente es difícil contar con ello durante la mayor parte de la temporada”.
La temporada pasada, parecía que la carrera de Verlander se encaminaba hacia un final accidentado. Tuvo marca de 0-8 con promedio de carreras limpias de 4.99 en sus primeras 16 aperturas por los Gigantes, logrando finalmente su primera victoria del año el 23 de julio. Ese juego cambió por completo la campaña de Verlander: terminó con foja de 4-3 y efectividad de 2.60 en sus últimas 13 salidas. En el total del año, Verlander registró una efectividad de 3.85 en 152 entradas lanzadas (29 aperturas).
Después de realizar su primera apertura el 29 de marzo, Scherzer luchó contra una inflamación en el pulgar derecho que lo mantuvo fuera por tres meses. El derecho tuvo algunos tramos buenos (efectividad de 2.25 en cinco salidas entre el 27 de julio y el 19 de agosto) y otros malos (efectividad de 9.00 en sus últimas seis aperturas de la temporada regular). Luego, tras quedar fuera del roster de los Azulejos para la Serie Divisional de la Liga Americana, Scherzer registró una efectividad de 3.77 en tres salidas durante la Serie de Campeonato de la Liga Americana y la Serie Mundial.
“La versión de Scherzer que vimos en la postemporada todavía puede retirar a bateadores de calidad de Grandes Ligas”, dijo un ejecutivo de la Liga Nacional.
¿Firmarán Scherzer y/o Verlander antes del inicio de la temporada o se unirán a un equipo este verano? ¿Es posible que ya hayan lanzado los últimos pitcheos de sus legendarias carreras? Parece que muchos de los tomadores de decisiones del béisbol creen que ambos todavía tienen algo que aportar, lo que hace probable que esos relojes rumbo a Cooperstown aún no estén listos para comenzar a correr.
“No apostaría en contra de ninguno de los dos”, expresó un ejecutivo de la Liga Americana. “Ambos son increíblemente competitivos y les encanta el momento. No sé si pueden aguantar una campaña completa, pero en una lucha corta, me arriesgaría con ellos”.
