FILADELFIA -- Hace menos de un mes, la efectividad de Nolan McLean estaba por encima de 4.00, generando interrogantes sobre su techo como lanzador de Grandes Ligas. Su primera presentación en blanco no ocurrió sino hasta el último día de junio.
Desde ese momento, McLean ha sido uno de los mejores lanzadores de la liga, punto final. El derecho novato lanzó seis entradas en blanco con 10 ponches en la victoria de los Mets por 6-1 ante los Filis el domingo en el Citizens Bank Park, extendiendo su racha a 17 entradas consecutivas sin permitir carreras limpias, la mayor cantidad en su carrera.
Cortante desde el inicio, McLean ponchó a múltiples bateadores en la primera, tercera, quinta y sexta entrada, apoyándose en la amplitud total de su repertorio de siete lanzamientos.
Sólo dos veces los Filis estuvieron cerca de armar una amenaza. En el segundo episodio, colocaron a dos hombres en base con un out, antes de que McLean provocara una doble matanza para terminar la entrada con un sinker de 98.1 mph. En el sexto, los Filis embasaron a dos corredores más, esta vez con dos outs. McLean respondió con uno de sus lanzamientos más intratables de la tarde: un sinker de 97.1 mph que rompió más de 18 pulgadas de izquierda a derecha, congelando a Bryce Harper para poner fin al peligro.
En sus últimas cuatro aperturas, McLean registra efectividad de 0.75 con 29 ponches y siete bases por bolas a lo largo de 24 entradas.
Los Mets le dieron bastante apoyo el domingo, gracias en gran parte al puertorriqueño Francisco Lindor, quien conectó un jonrón de dos carreras en la primera entrada, impulsó otra rayita con un sencillo en la segunda y dio un doble en la octava para registrar su primer juego de tres imparables esta temporada.
