BOSTON -- Al abrir el 11mo juego de la temporada para sus muy decaídos Medias Rojas, el as Garrett Crochet sabía lo que pedía el momento la noche del martes en el frío Fenway Park.
Necesitaba entrar en modo ‘Bestia’. Y, muy apropiadamente, así es como todos sus compañeros le llaman.
Especialmente cuando el oponente era el fenómeno de los Cerveceros, Jacob Misiorowski, quien salió tirando fuego, ponchando a cinco en fila y alcanzando las tres cifras con regularidad.
Crochet, actualmente en el mejor momento de su existencia beisbolera, mostró su versión de primera línea durante seis entradas antes de cansarse en la séptima. Pero la actuación fue suficiente para impulsar a los Medias Rojas a una apretada victoria 3-2 ante 33,193 ansiosos espectadores.
Muchas cosas habían salido mal para los Medias Rojas al comenzar la campaña, tras arrancar con marca de 2-8 por novena vez en la historia del equipo.
Pero, al menos por una noche, Crochet hizo que todo volviera a sentirse bien, y dejó a su equipo a una victoria el miércoles de ganar su primera serie en la temporada.
Crochet salió del juego después de golpear a David Hamilton con las bases llenas en su pitcheo número 107, caminando de regreso al dugout con las bases todavía congestionadas, pero con su equipo en posesión de una ventaja de 3-1.
En 6.1 innings, Crochet permitió cinco hits, dos carreras y dos bases por bolas, y ponchó a siete.
Trevor Story rompió el empate sin carreras en este convincente duelo de lanzadores al conectar un doble productor de dos carreras hacia el rincón del jardín izquierdo con un out en el sexto inning.
