Mejores emociones de la década: MadBum, Papi

26 de diciembre de 2019

De manera oficial, llegaremos al final de la década en unos pocos días. En el béisbol, este decenio no fue diferente a los otros: Lo que recordamos son los mejores momentos.

Los mejores y más destacados momentos siempre son en octubre. Y a veces en octubre, no es un solo swing, sino dos, los que vimos de Anthony Rendón y el dominicano Juan José Soto en el Juego 5 de la Serie Divisional entre los Nacionales y los Dodgers hace apenas un par de meses para empatar el decisivo partido. Luego, en el décimo inning, Howie Kendrick dio un grand slam frente a Joe Kelly para que Washington siguiera jugando.

Los fans de los Nacionales saben lo que piensan de esos tres jonrones en el Dodger Stadium, ahora y para siempre.

Ahora bien, cuando recordamos los últimos 10 años y buscamos dos cosas—una demostración de pitcheo y una exhibición de bateo más memorables que los demás—aquí están los que elegiría yo:

Madison Bumgarner, Juego 7 de la Serie Mundial del 2014

Aparte del juego perfecto de Don Larsen en la Serie Mundial de 1956, lo que hizo Bumgarner en aquella ocasión por los Gigantes contra los Reales en Kansas City fue la actuación de pitcheo más impresionante en la historia del Clásico de Otoño. Fue el Juego 7. Y en el contexto de los Gigantes, fue la culminación de los éxitos del equipo de la década y sus tres campeonatos.

Bumgarner, quien firmó la semana pasada con los Diamondbacks, había blanqueado a los Reales en el Juego 5 tres días antes al hacer 117 pitcheos. Ponchó a ocho bateadores, permitió cuatro hits y no dio base por bolas alguna.

Luego llegó el Juego 7. Antes del partido, el manager de los Reales, Ned Yost, dijo lo siguiente: “Bumgarner es un buen lanzador abridor. Veremos qué clase de relevista es”.

Yost llegó a enterarse, al igual que todos nosotros. En aquel Juego 7, Bumgarner salió del bullpen de su dirigente Bruce Bochy en la quinta entrada, con los Gigantes arriba 3-2. Pensábamos que lanzaría un par de innings. Tal vez tres. Pero jamás todo el resto del camino.

Bumgarner hizo eso mismo.

Llegaría a hacer 68 lanzamientos ante los Reales, permitiendo dos hits y ponchando a cuatro bateadores. Se adjudicó el salvamento, aunque debió ser el ganador del encuentro.

Bumgarner terminó aquel Clásico de Otoño con 14 entradas en blanco entre los Juegos 5 y 7, con 12 ponches, seis hits permitidos y ninguna base por bolas al hacer un total de 185 pitcheos. Es posible que nunca veamos a otro Larsen en octubre. Y es posible que jamás veamos a alguien hacer lo que hizo Bumgarner.

David Ortiz, Juego 2 de la SCLA vs. los Tigres

Si los Gigantes fueron el equipo de la década, los Medias Rojas son hasta ahora el equipo del siglo con cuatro títulos de Serie Mundial. Sin embargo, probablemente tendrían tres, no cuatro, coronas si no fuera por un swing que hizo el dominicano David Ortiz a mediados de octubre frente a su compatriota Joaquín Benoit con Boston abajo tanto en el Juego 2 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana como en la misma serie.

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Con los Tigres arriba 5-1 en el octavo episodio y Detroit arriba 1-0 en la serie tras blanquear (con el venezolano Aníbal Sánchez) a los Patirrojos la noche anterior, Ortiz—de 6-0 en la serie hasta ese momento—bateó con las bases llenas y su equipo a punto de caer en un hoy 0-2.

Ortiz dio un batazo que voló la cerca del jardín derecho, su 15to jonrón en 16 series de playoffs. Torii Hunter de los Tigres se tiró completamente al bullpen de los Medias Rojas tratando de hacer la atrapada. El partido estaba empatado 5-5 y todo había cambiado.

Los Medias Rojas dejaron en el terreno a los Tigres en aquel partido y les ganarían a los Felinos la serie en seis choques, antes de derrotar a los Cardenales en la Serie Mundial. Ese swing cambió el rumbo de la postemporada de Boston.

Jonny Gomes (quien daría un cuadrangular crucial ante San Luis en el Juego 4 del Clásico de Otoño), describió lo hecho por Ortiz en la SCLA de la siguiente manera: “Agregó algo más a su currículum de grandeza”.

Fue una gran década de béisbol y hubo muchos momentos para el recuerdo. Para mí, MadBum y Big Papi protagonizaron los mejores dos. Felices Fiestas.