“Estoy haciendo lo que quiero”. Un Edwin dominante selló triunfo de Mets en el Bronx

17 de mayo de 2025

NUEVA YORK -- A principios de esta semana en el sauna del Citi Field, Pete Alonso se dirigió al puertorriqueño Edwin Díaz para ofrecerle algunas palabras de afirmación.

“Oye amigo, te ves realmente bien”, le comentó Alonso, elogiando la reciente racha de resultados de su compañero. Díaz respondió que se sentía fuerte.

“Mantente ahí”, continuó Alonso. “Sigue haciendo lo que estás haciendo”.

Unos días después, el boricua se subió al montículo del Yankee Stadium con una tarea sencilla: Proteger la ventaja de una carrera que el también puertorriqueño Francisco Lindor había proporcionado con un elevado de sacrificio en el noveno inning.

A principios de esta campaña, mientras luchaba con la doble aflicción de una velocidad decreciente y un control disperso, Díaz podría haberle ofrecido una tabla de salvación a los Yankees. Pero no el sábado. En la que posiblemente fue su presentación más dominante de la temporada, Díaz retiró a los Yankees en orden, ponchando a Aaron Judge con una recta de 99 millas por hora para preservar una victoria de los Mets por 3-2 en el Juego 2 de la Serie del Subway.

“Ahora mismo”, dijo Díaz, “estoy haciendo lo que quiero en el montículo”.

Para Díaz, ese deseo no siempre se ha alineado con su ejecución. A principios de esta campaña, la recta de Díaz se situaba a mediados de las 90 mph, incapaz de abrumar a los bateadores con el tipo de velocidad de tres dígitos que ha mostrado en el pasado. Peor aun, Díaz no podía comandar sus lanzamientos como quería, otorgando base por bolas a seis bateadores en un lapso de cuatro salidas a mediados de abril. Del 2 de abril al 5 de mayo, completó sólo una entrada perfecta en un lapso de 13 oportunidades.

Hacia el final de ese tramo, Díaz hizo un ligero ajuste mecánico para obtener un mejor comando de sus rectas del lado del brazo: Adentro a los bateadores derechos, afuera a los zurdos. En lugar de intentar lanzar pitcheos perfectos, Díaz comenzó a apuntar más hacia el centro del plato. El movimiento natural de la pelota hizo el resto.

Para cuando Alonso captó su atención en el sauna del Citi Field, Díaz creía que estaba lanzando la pelota tan bien como en cualquier momento desde su última estelar temporada en el 2022. Llegaba al juego del domingo habiendo permitido que sólo uno de sus últimos 13 rivales se embasara de forma segura.

Luego subió de nivel. Al ponchar a Austin Wells, dominar a Ben Rice con un elevado y abanicar a Judge, Díaz lanzó cuatro de sus 11 pitcheos más potentes de esta temporada. Alcanzó las 100 mph dos veces, después de hacerlo solo una vez en sus primeras 17 presentaciones. Puso a los tres bateadores en cuentas de 0-2 o 1-2, y luego hizo lo posible para que hicieran swing a lanzamientos malos.

“Creo que simplemente ha encontrado su ritmo”, agregó el coach de pitcheo Jeremy Hefner.

Enfrentando a Judge, Díaz rápidamente se puso adelante 0-2, con un par de sliders. Cuando no pudo provocarle un swing a Judge con tres sliders fuera de la zona, Díaz lo retó con una recta alta y pegada. El reinante JMV de la Liga Americana hizo swing tarde a la recta de 99 mph, lo que provocó que Díaz girara en el montículo y se golpeara el pecho.

“Confiaba en que no le cedería un bombazo”, dijo Díaz.

El salvamento, el 10mo de Díaz en 10 intentos esta temporada, empató la primera entrega de la Serie del Subway a un juego por bando. Ambos encuentros han contado con aficionados entusiastas en el Yankee Stadium, lo que Hefner cree que contribuyó a la mejorada velocidad de Díaz.

“La Serie del Subway siempre va a traer un poco más”, continuó Hefner. “Es un ambiente de playoff. Vas a obtener lo mejor de ambos lados”.

Añadió Díaz: “Sé cómo manejar la presión”.

También Lindor, quien ahora tiene tres empujadas para tomar la ventaja en el noveno inning o más tarde esta temporada. Igualmente Alonso, quien contribuyó con dos hits más y una remolcada. Preguntado sobre el ambiente sobrecargado en el Yankee Stadium, Alonso se encogió de hombros y respondió que el Citi Field fue más ruidoso en octubre pasado, cuando los Mets despacharon a los Filis en la Serie Divisional de la Liga Nacional. El Yankee Stadium, dijo, es simplemente un parque “top tres” en cuanto a ruido.

Sin embargo, el estadio estaba innegablemente ruidoso cuando Judge se paró en el plato como la potencial carrera del empate en el noveno. Y a pesar de un número no revelado de fans de los Mets presentes, se silenció considerablemente cuando Díaz ponchó a Judge para terminar el choque.

“Enfrentar al mejor bateador al final del juego es divertido”, finalizó Díaz. “Estaba tratando de hacer mis lanzamientos, competir contra él y simplemente sacarlo de out”.