WEST SACRAMENTO -- Otra apertura de Bryan Woo contra los Atléticos, otra victoria de los Marineros de Seattle, esta vez por 19-1 la noche del sábado en Sutter Health Park.
Recibió muchísimo apoyo de su ofensiva, que estableció topes de la temporada en hits (22) y carreras, al tiempo que igualó su mejor marca con cinco jonrones. El colombiano Michael Arroyo, el prospecto Nro. 44 de MLB Pipeline, se fue de 4-3 con el primer hit y el primer cuadrangular de su carrera, y terminó a un triple de completar el ciclo.
Dominic Canzone, Randy Arozarena, Cole Young y J.P. Crawford también se volaron la cerca por los Marineros, que consiguieron la victoria por mayor margen en la historia de la franquicia.
Sin embargo, para Woo, esta actuación distó mucho de ser más de lo mismo. Esta vez mostró capacidad para sobreponerse, especialmente al principio, en contraste con el dominio que ejerció sobre los Atléticos de principio a fin en su presentación anterior. Y, sobre todo, fueron unos Marineros que respondieron con autoridad después de sufrir la noche anterior una dolorosa derrota en 10 innings, en un juego en el que dejaron escapar la ventaja.
Woo realizó 80 lanzamientos en seis entradas, en las que permitió una carrera y tres hits, ponchó a cinco, otorgó dos bases por bolas y cometió un error en tiro que le dio vida a los Atléticos en el comienzo del encuentro. Seattle, después de perder cuatro de sus últimos cinco juegos ante un roster de los Atléticos diezmado por las lesiones, ahora tiene la oportunidad de ganar la serie con otro triunfo el domingo.
A diferencia de la precisión que mostró Woo el domingo pasado en Seattle, cuando lanzó ocho episodios en blanco, permitió apenas un hit y ponchó a nueve, la versión del sábado tuvo que batallar para escapar de situaciones potencialmente complicadas. Dos bateadores de los Atléticos se embasaron en el primer acto y llegaron hasta la antesala tras una base por bolas y un sencillo, antes de que un ponche acabara con la amenaza. Woo también permitió un imparable en el segundo capítulo. Dio boleto al primer bateador del tercero y luego fildeó una línea de regreso al montículo con la posibilidad de iniciar una doble matanza, pero su tiro a la segunda base se fue por detrás del defensor, dejando corredores de los Atléticos en primera y tercera. Dos bateadores más tarde, Henry Bolte anotó cuando Shea Langeliers llegó a primera con una jugada de selección.
Pero tener que emplearse a fondo para encontrar estabilidad en el montículo vino acompañado de la confianza de Woo, quien sabía que había dominado a los Atléticos en el pasado, probablemente más que a cualquier otro rival. Después de todo, comenzó la noche con marca de 9-1 y efectividad de 1.95 en 11 aperturas de por vida contra ellos, la efectividad más baja de un lanzador de los Marineros, con un mínimo de 10 aperturas, frente a cualquier club en la historia de la franquicia. Para poner en perspectiva el éxito de Woo contra los Atléticos, tener que salir de varios aprietos, pero permitir apenas una carrera temprana, podía considerarse una salida complicada.
Woo nació en Oakland cuando los Atléticos todavía jugaban allí y asistió a la escuela secundaria en Alameda, a unos ocho kilómetros del estadio. El cambio de escenario, unos 130 kilómetros al noreste, no alteró nada para Woo.
“Creo que esas cosas sí importan”, dijo el manager de los Marineros, Dan Wilson, sobre cómo algunos jugadores pueden sentir una motivación especial al enfrentar al equipo de su ciudad natal. “Bromeamos mucho sobre el factor del antiguo equipo. Cuando un jugador ha sido cambiado por un equipo o enfrenta a su exequipo, hay algo extra ahí. Podría ser. Esas cosas pueden marcar una diferencia. Pero creo que Bryan es bueno ante cualquiera”.