Miguel Cabrera rumbo a los 500: Faltan dos

4 de agosto de 2021

DETROIT -- Ya lo que falta es nada. La meta de los 500 vuelacercas para Miguel Cabrera está tan cerca que probablemente él la ve muy lejos.

O probablemente no…

Y es que este martes, en su primer turno del juego, el consentido de la ciudad del motor pegó el jonrón 498 de su carrera en Grandes Ligas. Una línea por todo el bosque derecho que aterrizó también en el túnel donde se guarda el equipo de mantenimiento del terreno en Comerica Park.

El derecho Garrett Richards era el encargado de hacer los envíos por los Medias Rojas de Boston en el primer juego de la serie de tres en la casa de los Tigres. En la parte baja del segundo inning, Cabrera fue el encargado de tomar el primer turno.

“¡Al bate el bateador designado, número 24, Miguel Cabrera!“, así lo presentó el anunciador interno del estadio, Kevin Kramis, y por supuesto, la ovación de los 15.724 fanáticos presentes fue automática.

Verlo caminar desde el círculo de espera hacia la caja de bateo era como ver a un gladiador acercarse al arena para enfrentar a la bestia. Sólo que esa bestia no era de carne y hueso, sino un concepto matemático que expresa una cantidad. Y esa bestia está reflejada en la pared del bosque izquierdo, hasta antes de este juego con un 497.

Previo al primer lanzamiento se escuchaba repetidas veces en la tribuna el grito de “¡Vamos Miggy!”, tanto en inglés como en español. Oírlo en nuestro idioma, he de admitir, da un gusto diferente, más cálido, como el sabor de una arepa, de un salami frito, de un mofongo o unas enchiladas. En dos platos: “nuestro”.

Richard le abrió con una recta de 94.9 millas por hora alta y afuera para la primera mala. Acto seguido, el serpentinero volvió a retar a “Miggy” con otra bola rápida, ésta a 96.1 millas por hora alta y en el medio.

Resultado final de la “iniciativa” de Richard: jonrón por el bosque derecho para poner a los tigres de Detroit en la pizarra que tras el estacazo marcó 2-1 a favor de Boston.

Inmediatamente el público presente le dio una estruendosa ovación a Miguel, tan fuerte que seguramente se pudo escuchar en el río Detroit, donde termina la avenida Woodward. Entretanto, el venezolano recorría las bases como lo ha hecho ya casi 500 veces y entre segunda y tercera hizo el gesto del arco y la flecha hacia sus compañeros quienes se preparaban para recibirlo en el dugout.

Con ese jonrón, Cabrera igualó a Frank Robinson en el puesto 36 de todos los tiempos, un empate que duró sólo un turno, pues en el siguiente Cabrera pegó sencillo a la izquierda para adueñarse de ese peldaño y dejar en el camino a otro miembro del Salón de la Fama.

Faltan dos.