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Noticias de Las Grandes Ligas

Trechos impresionantes e insólitos de 60 juegos

@AndrewSimonMLB
29 de junio de 2020

Una buena racha en los primeros 60 juegos normalmente no garantiza nada para un equipo de MLB, ni para los jugadores en lo individual. Ese lapso apenas conforma el 37% de un calendario normal, dejando tiempo de sobra para que las lesiones y los baches cobren factura. La retroceso puede

Una buena racha en los primeros 60 juegos normalmente no garantiza nada para un equipo de MLB, ni para los jugadores en lo individual. Ese lapso apenas conforma el 37% de un calendario normal, dejando tiempo de sobra para que las lesiones y los baches cobren factura. La retroceso puede convertirse en un trago amargo.

Ahora, en el 2020, los primeros 60 juegos representan el calendario de la campaña regular entero. Esta situación viene a aumentar las probabilidades para que se den resultados extremos. Muchas cosas pueden pasar en un período tan corto.

Echemos un vistazo a algunos notables ejemplos recientes que ocurrieron dentro de los primeros 60 juegos de un equipo, remontando al comienzo de la era de 30 equipos (1998). Obviamente, estas circunstancias eran diferentes a las que el béisbol está enfrentando actualmente. Pero aun así, nos dan una idea de lo que podría ser posible en el 2020.

2018: Medias Rojas y Yankees terminan ambos con récord de 41-19

Solamente 11 equipos en las últimas 22 temporadas han ganado al menos 41 de sus primeros 60 partidos, y dos de ellos estuvieron en la misma división en el mismo año. Mejor aun, se trató de dos archirrivales. Tanto Boston como Nueva York tuvieron arranques vertiginosos en el 2018 y dividieron honores en sus seis enfrentamientos durante los primeros 60 encuentros. Al final, los Patirrojos terminaron con 108 triunfos para llevarse el título del Este de la Liga Americana. Luego eliminaron a los Yankees en la Serie Divisional y nunca pararon hasta ganar el título de la Serie Mundial. Pero esos primeros 60 compromisos fueron bastante parejos entre ambas escuadras.

2011: José Bautista registra 1.226 de OPS

Después de años de andar de un equipo a otro sin pena ni gloria, Joey Bats surgió desde la oscuridad para convertirse en un estelar con los Azulejos en 2010, cuando el dominicano encabezó las Mayores en cuadrangulares y total de bases alcanzada. Su surgimiento con el madero se trasladó hasta la próxima campaña, cuando Bautista bateó de 4-3 con un jonrón en el Día Inaugural y a partir de ahí no paró. Aunque se perdió ocho de los primeros 60 juegos de Toronto, el dominicano aprovecho al máximo sus oportunidades al arrojar una línea de bateo de .346/.496/.730, junto a 20 estacazos y una proporción de bases por bolas por cada ponche de 53/31. El OPS de Bautista en ese lapso fue más alto que el de cualquier otro jugador, con excepción de Barry Bonds, logrado en una temporada completa desde Ted Williams en 1957. Su wRC+ ajustado al parque fue de 225 – por encima del doble del promedio de la liga – y al final de la campaña fue el mejor de su carrera, 181.

2010: Ubaldo Jiménez registra 0.93 de EFE

Ningún lanzador desde Dutch Leonard de los Medias Rojas en 1914 había logrado un mejor promedio de carreras limpias permitidas después de sus primeras 12 aperturas en una temporada. Y fue aun más especial debido a que el lanzador que logró esta hazaña era de los Rockies. Es posible que Jiménez se haya beneficiado de haber hecho ocho de esas aperturas fuera de casa, pero el dominicano solamente cedió cuatro carreras en 28 innings (1.29 EFE) en el Coors Field. Jiménez no permitió más de dos carreras en ninguna de sus 12 salidas – incluyendo un no-hitter el 17 de abril en Atlanta – y permitió una línea de bateo en contra de apenas .176/.257/.254. Ese mes de julio, Ubaldo fue el abridor del Juego de Estrellas por la Liga Nacional y finalizó la temporada de tercero en las votaciones para el Premio Cy Young de la Liga Nacional con efectividad de 2.88.

2009: Raúl Ibáñez dispara 22 jonrones

Barry Bonds se voló la barda 32 veces en los primeros 60 juegos de los Gigantes de su campaña de 73 cuadrangulares en el 2001, mientras que Ken Griffey Jr., Mark McGwire y el dominicano Albert Pujols también han excedido la marca de 22 bambinazos en años recientes. Pero todos ellos eran cañoneros superestrellas en aquel entonces. Ibáñez era un veterano que había llegado a su temporada de 28 años de edad con apenas 14 jonrones en MLB. El toletero de ascendencia cubana eventualmente se convirtió en un sólido ligamayorista, pero para el 2008 había tenido una sola temporada de más de 24 batazos de vuelta entera. En diciembre del 2008, Ibáñez firmó como agente libre con los Filis. Para el 13 de junio (11 días después de su 37mo cumpleaños), el cañonero zurdo había iniciado cada uno de los primeros 60 partidos de los Filis, por quienes compiló números ofensivos de .322/.380/.678 con 22 jonrones (empatado en el liderato de MLB con el mexicano Adrián González) y 59 carreras producidas. Terminó el año con 34 bambinazos y al final se integró al club de los 300 cuadrangulares.

2008: Chipper Jones batea .409

Esta hazaña sería impresionante sin importar las circunstancias, pero es especialmente extraordinaria dado que el toletero ambidiestro cumplió 36 años de edad el 24 de abril de ese año. Jones había bateado .331 a lo largo de las dos temporadas anteriores, pero su inicio en el 2008 fue de otro paneta. Tras ver acción en 55 de los primeros 60 cotejos de los Bravos, el veterano acumuló 85 hits y tuvo una línea de bateo de .409/.492/.649 con 11 dobles y 13 jonrones. Jones mantendría su promedio en por lo menos .400 hasta el 73er partido de los Bravos el 18 de junio y al final ganó su única corona de bateo (.364).

2004: Danny Graves consigue 26 rescates

Dos lanzadores en la historia han logrado salvar 26 de los primeros 60 juegos de sus equipos, y ambos lo hicieron en la misma temporada. Uno de ellos fue la primera persona que uno esperaría: El panameño Mariano Rivera, en una escuadra de los Yankees del 2004 que terminó con 101 victorias. El otro fue, digamos, una sorpresa. Graves lanzó 11 temporadas en las Mayores y consiguió 182 salvamentos, todos por los Rojos – convirtiéndolo en el líder de todos los tiempos de la franquicia en esa categoría. Pero en el 2004, el diestro venía de una temporada para el olvido en que se probó como abridor por un año (efectividad de 5.33) y lanzaba en un club de Cincinnati que terminaría con marca de 76-86. Sin embargo, el equipo empezó la campaña con foja de 34-26 y Graves salvó un impresionante 76.5% de esas victorias.

2001: Marineros inician con marca de 47-13

Eso significa llevar paso de 127 victorias al finalizar los 162 juegos (.783) y esta sensacional escuadra de Seattle estuvo bien cerca de mantener dicho ritmo, esfuerzo que al final les valió igualar la marca de Grandes Ligas por más victorias para un equipo en una temporada con 116. Tras la temporada de 1999, los Marineros canjearon a una superestrella (Ken Griffey Jr.) y perdieron a otra en la agencia libre al año siguiente (Álex Rodríguez). Pero su desempeño colectivo jamás mermó. Ichiro Suzuki llegó desde Japón y se convirtió en una sensación inmediata, con promedio de .356 en los primeros 60 juegos del club del 2001. En ese mismo trecho, el puertorriqueño Edgar Martínez registró OPS por encima de 1.000, Bret Boone produjo 66 carreras, Aaron Sele tuvo marca de 8-0 y efectividad mejor de 3.00 y Kazuhiro Sasaki se agenció 24 rescates. Tras disputar su juego Nro. 60 el 9 de junio, Seattle lideraba el Oeste de la Liga Americana con una ventaja de 17 juegos sobre los Angelinos.

2000: Darin Erstad acumula 99 hits

Ningún otro jugador – ni siquiera Ichiro – ha logrado conectar esta cantidad de imparables en los primeros 60 encuentros de su equipo desde 1934. El notable desempeño ofensivo llegó más o menos de la nada. Erstad había logrado un sólido promedio de bateo de .295 en sus primeras tres temporadas en MLB, pero su promedio se hundió a .253 en 1999. En el 2000, Erstrad bateó de 4-3 en el Día Inaugural, uno de sus 15 juegos con por lo menos tres indiscutibles en los primeros 60 cotejos de los Angelinos. Para finales de abril bateaba .449 y termino con promedio de .384 en la marca de los 60 partidos. Finalizó el año con promedio de bateo de .355 y se unió a Wade Boggs como los únicos jugadores desde 1930 con 240 hits en una campaña (Ichiro eventualmente alcanzaría esa marca en dos ocasiones).

1999: Randy Johnson y Pedro Martínez consiguen ambos 143 ponches

El 9 de junio, Johnson ponchó a 14 Cachorros en el juego Nro. 60 de la temporada de los D-backs, mientras que Pedro acumuló 10 ponches frente a Montreal en el 58vo compromiso de Boston. Con eso, el Big Unit empató al dominicano por el liderato de MLB – aunque en una apertura adicional (14 a 13) y con 13 entradas adicionales (108.2 a 95.2). Ningún otro lanzador antes o desde entonces ha ponchado a tantos bateadores tan temprano en una campaña. En un ambiente en el que el bateo prevaleció, Johnson (364) y Martínez (313) terminarían con dos de los 20 totales de ponches más altos en la era de la bola viva.

1999: José Lima obtiene 11 victorias

En las primeras cuatro temporadas en las que vio acción en las Mayores (1994-97), Lima tuvo marca de 9-22 y efectividad de 5.92 trabajando mayormente desde el bullpen. El dominicano finalmente explotó su potencial por los Astros en 1998 (16-8, 3.70), pero 1999 fue la mejor temporada del derecho. Tras sufrir una desafortunada derrota en su primera apretura, Lima consiguió 11 triunfos en sus siguientes 12 salidas, lanzado por lo menos ocho entradas en siete de esos juegos. (Desde entonces, ningún lanzador ha conseguido más victorias tan temprano en una temporada). A lo largo de los primeros 60 juegos del equipo, Lima tenía efectividad de 2.68 y promediaba 7.5 innings por salida.

1998: Juan González remolca 76 carreras

Mientras que la caza por el récord de Roger Maris de 61 cuadrangulares cautivó la atención de todos en 1998, “Igor” mantenía su propio perseguimiento del récord de Hack Wilson de carreras impulsadas de 191 en 1930. El cañonero puertorriqueño de los Rangers era una máquina de producir carreras, habiendo acumulado 275 en los dos años anteriores. Bateando de cuarto en una poderosa alineación de Texas, González remolcó por lo menos cuatro rayitas en ocho de los primeros 60 partidos y su total de 76 en ese lapso sigue siendo el más alto desde Jimmie Foxx en 1938. En camino a 205 empujadas proyectadas en ese momento, González compiló 101 remolques para la pausa del Juego de Estrellas y finalizó con 157 producidas que le ayudaron a ganar su segundo Premio de JMV de la Liga Americana en tres años.

Andrew Simon es analista e investigador de MLB.com.