LOS ÁNGELES -- La manera en que Mookie Betts ha estado bateando últimamente recuerda a sus mejores días como jugador de los Dodgers.
Betts remolcó dos carreras y anotó otras dos en una actuación de cuatro hits, mientras Los Ángeles superaba a San Francisco, 10-4, la noche del sábado en el Dodger Stadium, preparando el escenario para una oportunidad de barrer la serie del fin de semana.
En enfrentamientos directos de todos los tiempos, los Dodgers tienen una ventaja de un juego, 1,293-1,292, con 17 empates, sobre sus rivales de muchos años.
Días antes, antes de que los Dodgers aseguraran su 13er título de la División Oeste de la Liga Nacional en las últimas 14 temporadas, el manager Dave Roberts evaluó la situación de su equipo con la postemporada cada vez más cerca. Elogió el desempeño de su cuerpo de lanzadores y destacó las mejoras en la defensa y el corrido de bases. Pero también señaló un área por mejorar: la ofensiva, que ha sido inconsistente durante buena parte de la temporada.
“Creo que, para mí, se trata de poder liquidar a los equipos cuando tenemos oportunidades”, dijo Roberts, haciéndose eco de sentimientos similares que había expresado durante los últimos tres meses.
Los Dodgers aprovecharon esas oportunidades el sábado, y su tercera victoria consecutiva mantuvo su ventaja de cuatro juegos sobre los Bravos por el No. 2 en la Liga Nacional.
En una noche en la que Tarik Skubal batalló durante sus cinco innings y permitió cuatro carreras, su mayor cantidad desde el 24 de junio, su ofensiva estuvo ahí para respaldarlo. Todo comenzó con Betts como primer bate, un puesto que ha sido una especie de puerta giratoria con Shohei Ohtani en la lista de lesionados.
Betts se embasó en sus cinco apariciones al plato por primera vez desde el 16 de abril de 2024. Conectó tres dobles, marcando la primera vez que registra tres extrabases en un juego desde el 7 de julio de 2023. Y ha conectado al menos tres hits en tres juegos consecutivos, igualando la racha más larga de su carrera, también del 11 al 17 de julio de 2021.
No han sido solamente tres buenos días para Betts. En septiembre, batea para .397/.493/.794, con 20 carreras impulsadas, la mayor cantidad del equipo. Si nos remontamos aún más, tiene un OPS de 1.008 en sus últimos 39 juegos.
