ARLINGTON -- La versión de Gary Clark Jr. de la canción “Come Together” de The Beatles resonó por los altavoces del Globe Life Field en el sexto inning la noche del miércoles, mientras los 26,364 aficionados presentes se ponían de pie expectantes.
La canción que Nathan Eovaldi utiliza para calentar normalmente no suena a mitad de un juego. Eso es evidente en el caso del coas de los Rangers, quien ha sido uno de los pilares de la rotación desde que llegó al club en el 2023.
Pero mientras Eovaldi continúa recuperándose de una lesión en el codo que lo mantuvo fuera de acción durante cinco semanas, y con el equipo en plena lucha por la postemporada, ya ha realizado dos presentaciones como relevista desde que fue activado el 12 de septiembre.
Cuando el manager de los Rangers, Skip Schumaker, dijo que todos estarían disponibles para este tramo final de 12 juegos de la temporada, hablaba en serio. Eso significó utilizar a Eovaldi durante tres innings para mantener a Texas mano a mano con los Medias Rojas la noche del miércoles.
Los Rangers finalmente tomaron su primera ventaja de la noche con un ataque de tres carreras en el séptimo episodio, impulsando al club a una victoria por 7-3 sobre los Medias Rojas para asegurar la serie y regresar a .500 (76-76).
El triunfo también permitió que los Rangers igualaran a los Astros en el Oeste de la Liga Americana, aunque Houston posee el criterio de desempate. Texas sigue a un juego del tercer y último puesto del Comodín de la Liga Americana.
Eovaldi tuvo que entrar en acción, sí, debido a lo mucho que estaba en juego, pero también en parte porque el abridor MacKenzie Gore lanzó apenas cuatro innings mientras aparentemente lidiaba con una molestia durante su abreviada presentación.
Gore permitió un jonrón de dos carreras de Willson Contreras en el primer episodio, poniendo de inmediato a los Rangers en desventaja. La situación empeoró cuando Gore se llevó la mano a la espalda después de un pitcheo con cuenta de 2-1 a Caleb Durbin en el segundo episodio.
Hubo una breve visita al montículo entre Gore, Schumaker, el coach de pitcheo Jordan Tiegs y el jefe de trainers Matt Lucero. Gore permaneció en el juego y lanzó hasta el quinto capítulo, pero su velocidad se mantuvo considerablemente por debajo de lo habitual en todo su repertorio, al igual que su comando. Realizó 69 pitcheos, de los cuales apenas 36 fueron strikes.
