SAN DIEGO - El simple hecho de ver a Nick Pivetta salir trotando hacia el montículo de las Grandes Ligas el lunes por la tarde resultó alentador para los Padres.
¿El resultado posterior? Aún más.
Tras perderse casi cinco meses debido a una distensión en el músculo flexor del codo derecho, el lanzador diestro fue activado de la lista de lesionados de 60 días y protagonizó su esperado regreso en el primer partido de la serie contra los Nacionales en Petco Park, lanzó cinco entradas sin permitir carreras y se acreditó la victoria en el triunfo de los Padres por 3-2.
Su actuación se limitó a 63 lanzamientos, una cifra acorde con lo previsto por el manager de los Padres, Craig Stammen, tras haber realizado 64 envíos en cuatro entradas y un tercio durante su última apertura de rehabilitación con el equipo de Triple-A en El Paso, el 30 de agosto.
Pivetta aprovechó al máximo la oportunidad. Retiró a los seis primeros bateadores que enfrentó —una racha que incluyó una espectacular atrapada saltando del jardinero central Jackson Merrill en la primera entrada, negándole así extrabases al puertorriqueño Abimelec Ortiz— y posteriormente logró retirar a nueve de los últimos 10 bateadores a los que se midió.
Solo consiguió un ponche, pero la ausencia de swinfs fallidos hizo que su labor fuera aún más eficiente. Solo un bateador, el bateador designado de los Nacionales, Daylen Lile, vio más de seis lanzamientos en un turno contra Pivetta: un enfrentamiento de siete pitcheos en la segunda entrada que terminó en ponche.
El regreso de Pivetta llega en un momento crucial. Aunque los Padres han mejorado su rotación abridora tras la Fecha Límite de Cambios —gracias a las incorporaciones de Robbie Ray y Casey Mize—, necesitan toda la ayuda posible mientras luchan por el último puesto de Comodín de la Liga Nacional frente a los Diamondbacks (77-68). Estos últimos mantienen una ventaja de medio juego sobre San Diego (76-68) en la carrera por la clasificación, tras vencer a los Reales por 5-4 en 10 entradas este lunes.
Dadas estas circunstancias, parecía el momento adecuado para traer de vuelta a Pivetta, aun cuando todavía no había alcanzado su plena capacidad de resistencia, reconoció Stammen. Pivetta también se sentía listo.
"Personalmente, él se sentía muy seguro de su estado físico y de cómo estaba lanzando la pelota", dijo Stammen antes del partido. "Creo que eso fue lo que más influyó en nuestra decisión [de activarlo]. Su desempeño en Triple-A, con un par de buenas salidas en las que lució preciso, superó tanto la evaluación visual directa como el análisis de video. Nos sentimos tranquilos de que este era el momento adecuado para él".
