Los Mets traspasaron a tantos jugadores en la Fecha Límite de Cambios, que parecía sorprender el hecho de no ver a Mr. Met incluido en alguna transacción. Estaban hundidos en el último lugar en ese momento, el dominicano Juan Soto no había jugado desde el 24 de julio, y la temporada lucía como otra gran decepción para un club con una de las nóminas más altas del juego.
Los fans de los Mets lo saben: Parecía como si la temporada pasada – cuando el equipo terminó 38-55 y se perdió la postemporada por un juego – simplemente se hubiera convertido en esta campaña.
Pero esto es lo que ha sucedido, incluso sin su mejor jugador, Soto, desde la Fecha Límite: Los Mets están empatados con los Rays con el mejor récord del béisbol con marca de 11-4. No es tan sorprendente como el giro que hemos visto de los Medias Rojas, quienes estaban en el último lugar hacia finales de junio y 14 juegos por debajo de .500. Pero en Queens lo aceptarán, créanme.
Hubo un tiempo en los años 60, cuando nacieron los Mets, en que su manager Casey Stengel los llamó en broma los “Amazin’ Mets” (Increíbles Mets). Pero lo que ha sucedido en agosto, y considerando las expectativas de que los Mets simplemente estarían cumpliendo el calendario después de vender en la Fecha Límite, de verdad se ha sentido un poco un ambiente increíble en el Citi Field.
Todo ha sucedido desde que canjearon a Clay Holmes, al dominicano Freddy Peralta, a Luke Weaver, a Tyrone Taylor y lo que pareció ser la mayor parte de su bullpen. Los Mets todavía están a cien kilómetros del último puesto del Comodín en la Liga Nacional, por supuesto, con prácticamente la mitad de la liga entre ellos y un puesto de clasificación.
Y sin embargo: Acaban de ganarle dos de tres juegos a los Padres en el Citi Field, y podrían haberlos barrido si el dominicano Fernando Tatis Jr. no se hubiera estirado por encima del muro del jardín derecho para robarle un grand slam al puertorriqueño Francisco Lindor en el segundo encuentro de la serie. Carson Benge, su joven sensación, conectó un jonrón hacia la banda contraria la tarde del miércoles, en la misma serie donde Benge retiró a dos corredores en el plato en el mismo inning. Aparentemente de la nada, Kodai Senga, en camino a otra temporada sin rumbo, se ha convertido en el cerrador del equipo.
¿Por qué Senga obtuvo el trabajo, como una especie de ascenso en el campo de batalla? Porque Devin Williams, quien había sido el cerrador del equipo y fue uno de sus movimientos más llamativos en la temporada baja, está en la lista de lesionados junto a Soto.
El miércoles, los Mets obtuvieron una aguerrida exhibición abridora del veterano Robert Stock, quien lanzó hasta la quinta entrada sin su mejor repertorio. Stock es otro jugador de los Mets con mucho por jugar en los últimos 34 encuentros de una temporada que en realidad está haciendo que los aficionados de los Mets se interesen de nuevo, en lugar de mirar hacia otro lado.
“Cada juego es una oportunidad para demostrar que puedo mantenerme a este nivel”, expresó Stock cuando todo terminó.
De repente, los Mets al menos están haciendo algo para mantenerse a flote, después de una temporada en la que casi todo lo que podía salir mal, de verdad había salido mal. Durante las últimas dos semanas y media, los Mets se han vuelto divertidos de ver. Esto es después de más de una campaña entera – remontándonos a junio del 2025 – en la que tuvieron uno de los peores récords de todo el béisbol.
Antes del partido del miércoles, el propietario de los Mets, Steve Cohen, se sentó en la cueva del equipo local y se dirigió a los medios. Cohen al menos habló mucho sobre el “demasiado” riesgo entre la temporada pasada y esta por parte de su jefe de operaciones de béisbol, David Stearns, quien había renovado lo que parecía ser la mitad del equipo y la mayor parte del cuerpo técnico.
Aquí hay algo más que dijo Cohen:
“Es divertido ver subir a algunos de estos jugadores más jóvenes. Han trabajado duro en sus carreras y han comenzado a demostrar que también son bastante buenos en lo que hacen. Es divertido para los aficionados. Ganar es mejor que perder. Está creando un poco de emoción y, con suerte, se mantendrá hasta fin de año y nos dará buenas sensaciones para el próximo año”.
Los seguidores de los Mets todavía no están convencidos de que sea la forma de ganar. Pero para ellos, y para Cohen -- y para Stearns, bajo una tremenda presión para darle un giro completo a la situación para el 2027 -- ciertamente es la forma de apoyar. El equipo incluso ha producido de alguna manera un récord de 24-23 bajo el manager interino Andy Green.
De nuevo: Estos no son los Medias Rojas, ni cerca, por muy pocas probabilidades que tuvieran los Patirrojos cuando estaban en el último lugar en junio. Los Medias Rojas ahora ocupan un puesto de Comodín en su liga y los Mets todavía están a 10 juegos de uno, con muy poco margen de maniobra. Pero finalmente están obteniendo un pitcheo sólido, tanto de sus abridores como del bullpen renovado. Lindor luce como él mismo de nuevo. Bo Bichette ha estado bateando mejor desde hace un tiempo. Y sus jóvenes abridores, liderados por Nolan McLean, también se han convertido en muchachos a los que hay que prestarles atención.
Tal vez esto resulte ser nada más que un breve romance de verano para los fanáticos de los Mets. Pero desde la Fecha Límite, al menos sienten que tienen un verano de nuevo. Y lo aprovecharán.
