MIAMI -- Los juegos de exhibición son precisamente eso. Nada más. Sin embargo, en un clubhouse lleno de competidores como los que tiene Venezuela de cara al Clásico Mundial de Béisbol 2026, que inicia oficialmente para ellos el viernes, cuando enfrentarán a los Países Bajos en el primer choque del Grupo D en el loanDepot park de Miami a las 12 p.m. ET, los resultados podrían afectar al grupo, especialmente cuando son desfavorables.
En el caso de los venezolanos, perdieron ante los Astros y Nacionales en días consecutivos en West Palm Beach, en dos compromisos en los que anotaron un total de dos carreras. Eso, para una ofensiva que se perfila como el fuerte de la escuadra, podría preocupar.
Sin embargo, con un cuerpo técnico experimentado, como el que tiene a disposición el manager Omar López, que cuenta con nombres de la talla de Johan Santana, Miguel Cabrera, Gerardo Parra, entre otros, ese no es un tema que aborde el clubhouse.
Clásico Mundial de Béisbol 2026
Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One
“Son dos juegos de trámite. Esos dos juegos no van a definir quiénes vamos a ser nosotros a partir de mañana”, aseguró López. “Tenemos que pasar la página. Tenemos que simplemente enfocarnos al juego de mañana. Las cosas [pueden] cambiar de un momento a otro”.
Y en el terreno, hay otro ‘coach’, un caballo de mil batallas, que sabe muy bien cómo mantener a sus compañeros con los pies en la tierra, sin cambiar el enfoque en los juegos oficiales. Salvador Pérez, capitán de los venezolanos, también habló al respecto, y apuntó hacia algo más importante que los resultados en esta clase de partidos: La salud.
"Yo sé que ayer incluso nos estaban criticando por los resultados”, comentó, acerca de la reacción de los fans del país. “Eso es normal, lo más importante es comenzar un torneo saludable… es bien importante comenzar mañana todos saludables".
Eso estuvo cerca de no ser el caso, cuando el jardinero central Jackson Chourio recibió un pelotazo en la mano –que hizo recordar a aquel bolazo a José Altuve en los cuartos de final del Clásico del 2023, que lo hizo perderse un tiempo considerable con los Astros ese año– pero que no pasó de eso, un susto.
De cualquier manera, Venezuela luce lista para dejar atrás ese par de tropiezos y enfocarse en un Clásico en el que llegan con sed de revancha, después de ser eliminados de forma descorazonadora en cuartos de final ante Estados Unidos en la edición pasada, cuando un grand slam de Trea Turner en el 8vo inning sepultó las esperanzas venezolanas de avanzar a la semifinal del torneo por primera vez desde el 2009.
“Los comentarios buenos y malos siempre van a venir porque el público venezolano es un poco exigente”, agregó Ronald Acuña Jr. “Yo creo que todos somos seres humanos, no todo el tiempo que uno se para a batear va a dar jonrón o va a hacer algo especial... lo más importante empieza a partir de mañana”.
Dicho todo esto, Venezuela pareciera tener al jugador perfecto para iniciar las acciones el viernes ante los Países Bajos: Ranger Suárez.
Conocido por su temple inquebrantable, especialmente en la postemporada, instancia en la que registra efectividad de 1.48 con 44 ponches en 42.2 innings de labor a lo largo de ocho aperturas en los playoffs, el ahora monticular de los Medias Rojas se presenta como la figura definitiva para intentar aplacar cualquier duda que hayan dejado los partidos de exhibición.
“Lo más importante es calmar esas emociones. No trates de hacer más de lo que tú sabes hacer”, aseguró Pérez. “Es lo que se ha venido hablando en el clubhouse... controlar las emociones y que hagan lo que ellos saben hacer”.
La palabra “ansiedad” surgió en varias ocasiones en la rueda de prensa previa al inicio del Clásico. Pero no de una manera negativa. Más bien, en la confianza del grupo de cómo manejar ese sentimiento.
Más allá del talento evidente de Venezuela, el aspecto mental supone ser algo importante. Es un torneo corto, con un máximo de siete juegos posibles, en el que el más ligero traspié puede afectar cualquier ilusión. La selección lo sabe, y el controlar estos aspectos será clave.
El primer reto será el viernes. Despejar todas las dudas y afianzarse con esa etiqueta de favorito.
