El venezolano Jackson Chourio está dejando su huella en Doble-A Biloxi (Cerveceros).
El segundo mejor prospecto del béisbol, según MLB Pipeline, igualó una marca personal al conectar cuatro hits el martes, incluyendo dos dobletes y un oportuno jonrón de tres carreras.
Con esa gran jornada, Chourio mejoró sus promedios a .263/.315/.436 en la temporada. Puede que esos números no suenen tan impresionantes, pero considerando cómo empezó el año, Chourio parece estar comenzando a alcanzar su potencial.
Lo que más impresiona de la temporada de Chourio es el hecho de que cumplirá 20 años en nueve meses. Chourio es el jugador más joven en Doble-A y es casi cinco años más joven que el jugador promedio de la Liga del Sur. Entonces, tiene sentido que le cueste un poco tomar el ritmo.
El venezolano mostró destellos de su talento al principio del campeonato, con dos cadenas de siete juegos dando de hit y exhibiendo una gran defensa. Pero luego de irse de 18-0 a finales de mayo, vio cómo sus promedios cayeron a .239/.287/.371. Expandió demasiado la zona y empezó a hacerles swing a pitcheos malos.
“Mientras más alto llegas, debes controlar mejor la zona de strikes”, le dijo el coach de bateo Chuckie Caulfield. “Eso llega con la experiencia y los turnos. Mientras vas subiendo, los lanzadores van a explotar más tus debilidades. Son mejores”.
Caulfield ha trabajado junto a Chourio durante todo el año, afinando su mentalidad en el plato y sus rutinas de entrenamiento. Eso ha ayudado al prometedor jugador a encaminar su campaña.
Desde entonces, Chourio se ha encendido. Batea .324/.378/.588 en sus últimos 16 encuentros, con siete bases robadas. Está igualado en el séptimo lugar de la Liga del Sur con nueve cuadrangulares. Lo está haciendo todo, a pesar de ser más joven que todos.
“No tiene techo”, señaló Caulfield. “He estado con muchos jugadores buenos. He sido entrenador de grandes peloteros, pero no había visto a alguien como él, a esa edad. Sencillamente la habilidad que tiene para darle duro a la bola. Las herramientas se destacan por sí solas. No sé de otro que sea capaz de detener a un muchacho como éste”.
