Nueve aspectos en que el nuevo formato cambiará (y mejorará) el Derby de HR

3:49 PM UTC

El T-Mobile Home Run Derby de MLB eliminará el reloj, y eso tendrá grandes implicaciones para este evento anual impulsado por los cuadrangulares.

No lloremos por el reloj. Por un tiempo (juego de palabras intencionado), le dio nueva vida al Festival de Jonrones. En su década de vida en el Derby, el reloj hizo que cada segundo contara.

Pero el Festival de Jonrones, a diferencia del béisbol en sí, no está limitado por precedentes; es agnóstico a la tradición y no está atado a ningún dogma. Es la exhibición de béisbol de código abierto, libre para ser modificada de año en año.

El último ajuste anunciado el jueves establece que el Derby, que se llevará a cabo el 13 de julio en el Citizens Bank Park de Filadelfia y se transmitirá por Netflix, estará orientado a los swings, no a los segundos:

-- Los participantes contarán con 20 swings en la Ronda 1, 15 en la Ronda 2 y 15 en la ronda final.
-- Si conectas jonrón en tu último swing en cualquier ronda, sigues hasta que no des uno.
-- No hay ronda de bonificación.
-- No hay llave (bracket)

Veamos las formas en que este esfuerzo sin cronograma alterará el Festival de Jonrones.

1) La eficiencia del swing ahora importa más que la resistencia
El Derby es físicamente exigente, y más aún con el reloj. Aunque la carrera contra el tiempo fue divertida para los aficionados, era pedirles mucho a los atletas involucrados que hicieran swings violentos y con el máximo esfuerzo cada pocos segundos durante tres o cuatro minutos seguidos, tratando de vencer el cronómetro.

La fatiga a menudo alcanzaba incluso a los mejores toleteros a medida que avanzaban las rondas, y amenazaba con interferir con la mecánica.

Este nuevo formato elimina esa prisa y, en teoría, debe de recompensar más la pura potencia y precisión que la destreza cardiovascular.

2) La selectividad será esencial (otra vez)
Aunque se dejaba pasar algunos lanzamientos, el reloj generalmente animaba a los participantes a darle swing casi cualquier cosa y todo, sin importar la localización, porque cada oportunidad dentro de esos preciosos minutos era de suma importancia.

Ahora volvemos a recompensar la capacidad de un bateador para tomar decisiones disciplinadas.

3) Pero es selectividad sin el esfuerzo arduo
La principal crítica al Derby antes del reloj era que se sentía interminable. Era basado en outs, lo que significa que tu ronda terminaba cuando te quedabas sin outs. Entonces, un bateador concentrado podía dar 30, 40, 50 swings. Llevó a algunas actuaciones épicas (véase Josh Hamilton en el Yankee Stadium en el 2008), pero también llevó a que algunos bateadores se cansaran prematuramente (también véase Josh Hamilton en el Yankee Stadium en el 2008).

Si agregas a los bateadores esperando el lanzamiento perfecto, algunos turnos se sintieron más largos que un juego de nueve entradas.

Ahora, tenemos un límite más claro. Tienes tus 15 o 20 swings. Haz lo que quieras con ellos, ¡pero no nos mantengas allí toda la noche!

4) Podremos volver a apreciar los jonrones
Por divertido que fuera el reloj, también provocaba cierta marea. Las pelotas volaban la cerca a un ritmo tan frenético que apenas podías seguir el conteo de cuadrangulares ni el lugar de aterrizaje. No podías apreciar completamente lo que estos toleteros hacían en el plato, porque siempre había otra bola aterrizando más allá de la pared (esperemos que no en tu cabeza).

5) No habrá más oportunidades gratuitas
Bajo el formato anterior, a cada bateador se le otorgaban tres outs adicionales al final de su ronda cronometrada. Era su oportunidad para reiniciar y desacelerar un poco, pero también añadía tiempo al evento.

6) Hay menos matemática (y confusión)
Anteriormente, los bateadores podían añadir un out a su período de bonificación al ar un jonrón medido en por lo menos 425 pies. Podía ser difícil para los fanáticos seguir lo que estaba sucediendo y por qué la ronda continuaba.

Ahora, la única vez que la distancia calculada por Statcast importará es si se requiere para romper un empate y ver quién avanza a la siguiente ronda. (Una ronda de desempate resolverá los empates en las rondas posteriores.)

7) Los lanzadores del Derby no importarán tanto
El reloj puso MUCHA presión sobre el lanzador. Pierde cualquier ritmo con unos pocos lanzamientos malos seguidos, y eso consume activamente el tiempo del bateador.

Hemos visto algunas grandes historias de bateadores y lanzadores en el Festival de Jonrones, cosas conmovedoras como padres lanzando a sus hijos. Pero cuando se llega al grano, estamos aquí para ver a los mejores bateadores rendir al máximo de su capacidad, no para evaluar los méritos de algún viejo amigo o familiar tirando bolas de práctica.

8) El impulso importa más que antes
Tu ronda ya no puede terminar con un cuadrangular. El evento podía sufrir un bajón si el bateador estaba empezando a encenderse.

Ahora, si un bateador vuela la cerca en su último swing de una ronda, puede seguir dando swings mientras dure la buena racha. Eso tiene el potencial de cambiar de verdad los resultados de las rondas.

9) Los récords pasados del Derby lucen seguros
El dominicano Vladimir Guerrero Jr. se disparó a la cima de los anales del Derby con 91 jonrones en total en el 2019. Su compatriota Julio Rodríguez estableció un récord de una sola ronda con 41 en la primera ronda del 2023. (Que ninguno de los dos realmente ganara el evento esos años te dice los peligros del formato del reloj.)

Incluso teniendo en cuenta la posibilidad de una racha sostenida después de un cuadrangular en el último turno asignado, parece que será casi imposible superar cualquiera de esas marcas bajo este formato.

El sacrificio de ya no presenciar totales récord es que tendremos más participantes descansados en las finales, cuando los jugadores deberían estar en una mejor condición física para rendir al máximo entre ellos, y con suerte ver una lluvia más consistente de batazos impresionantes.

Eso luce como un cambio valioso y probablemente amigable para los aficionados.