SAN FRANCISCO -- Tres elementos clave han impulsado a los Nacionales a donde se encuentran en lo que va del 2026, dos juegos por encima de los .500 y demostrando promesa en el primer año bajo el mando de su manager de Blake Butera: La ofensiva más productiva de las Mayores, la habilidad para anotar carreras en la primera entrada y una marca estelar en partidos como visitantes.
Fiel a su estilo, Washington necesitó apenas 11 lanzamientos para saltar a una rápida ventaja en la victoria del martes por 6-3 sobre los Gigantes. Un fuerte sencillo de James Wood hacia el bosque izquierdo, seguido por una línea de Luis García Jr. por encima de la barda del jardín derecho, emboscó a Adrian Houser y sumó las carreras número 52 y 53 de los capitalinos en el primer episodio, la mayor cantidad en las Grandes Ligas.
En la lomita, el zurdo Andrew Álvarez salió encendido al ponchar a los tres bateadores que enfrentó en el primer capítulo, pero otorgó una marca personal de cinco pasaportes y permitió tres extrabases en sus cuatro entradas completas de labor.
A pesar de ese intenso tráfico en las almohadillas, Álvarez se las ingenió para salir de apuros, con San Francisco bateando de 4-0 con corredores en posición de anotar y dejando a seis corredores en circulación hasta el tercer capítulo.
Esa labor de escape temprano fue de gran ayuda cuando San Francisco armó un ataque en el quinto episodio ante un agotado Álvarez y el relevista Brad Lord, logrando fabricar dos anotaciones, pero dejando a tres hombres más en circulación cuando Lord dominó a Drew Gilbert con un rodado hacia el campocorto CJ Abrams para ponerle fin a la entrada.
Con una ligera ventaja, Washington agregó más carreras en la séptima entrada tras dos sencillos, tres pasaportes y un pitcheo descontrolado, aprovechando los pitcheos ineficaces de los Gigantes. Daylen Lile agregó un triple productor en el noveno inning para despegarse.
Lord, Richard Lovelady, Clayton Beeter y el cubano Orlando Ribalta se combinaron para lanzar cinco entradas de una sola carrera en relevo, con los lanzadores de Washington limitando a San Francisco a batear de 12-3 con corredores en posición de anotar, dejando un total de 13 corredores varados en el compromiso.
Con todo eso, los Nacionales respaldaron su éxito en la ruta con otro triunfo batallado -- su 23ra victoria como visitantes, empatados con los Bravos con la mayor cantidad en las Grandes Ligas.
