Once actuaciones notables en la 2da mitad

16 de agosto de 2021

Suele decirse que la temporada de Grandes Ligas es un maratón, no una carrera de velocidad. Pero con el Juego de Estrellas ya en el retrovisor y las batallas por la postemporada encendiéndose cada vez más, todo toma un ritmo distinto. Y hay algunos jugadores que también elevan su juego.

Docenas de beisbolistas a lo largo de la historia del béisbol han básicamente cargado a sus equipos hasta octubre, gracias a actuaciones excepcionales en la segunda mitad. Aquí están 11 de los jugadores con los números más notables tras el Juego de Estrellas, desde el primer Clásico de Medias Temporada en 1933.

Jack Flaherty, LA, Cardenales, 2019

Tras terminar la primera mitad con efectividad de 4.64, Flaherty tuvo 0.91 después del Juego de Estrellas aquella campaña, mientras que el OPS de los rivales pasó de .744 a .424. El promedio de bateo de los contrarios de .142 y el WHIP de 0.71 durante la segunda mitad son ambos los segundos mejores en la historia de la Liga Americana y la Liga Nacional. Los Cardenales aprovecharon ese empujón y ganaron la División Central de la Nacional.

Christian Yelich, OF, Cerveceros, 2018

Yelich tuvo una sólida primera mitad (promedio de .292 y OPS de .823), pero se transformó en JMV de la Nacional en la segunda parte de la campaña, cuando tuvo promedio de .367 y OPS de 1.219. Yelich conectó 25 cuadrangulares tras la pausa, cinco de ellos durante una cadena de ocho victorias para cerrar el año que catapultó a los Cerveceros por encima de los Cachorros para ganar la División Central.

Jake Arrieta, LA, Cachorros, 2015

En la historia del juego, nadie ha tenido una mejor efectividad (0.75) ni limitado a los rivales a un OPS más bajo (.431) en la segunda mitad que Arrieta. El derecho permitió dos carreras limpias en nueve aperturas para cerrar la temporada regular y apenas dos jonrones en 107.1 innings. Lanzó un juego sin hit ni carrera con 12 ponches el 30 de agosto ante los Dodgers y ganó el Premio Cy Young de la Nacional.

Manny Ramirez, OF, Dodgers, 2008

En total, la segunda mitad de Ramírez en el 2008 luce fantástico. Puso una línea de .388/.485/.723 con 61 empujadas en 63 partidos. Pero la magia no comenzó sino hasta el 31 de julio, cuando el dominicano fue cambiado de los Medias Rojas a los Dodgers, que tenían marca de 54-54 y estaban a 2.0 juegos de la cima del Oeste de la Nacional. Ramírez convirtió rápidamente a Los Ángeles en “Mannywood”, conectando dos hits o más en cada uno de sus primeros cinco encuentros con los azules. En sus últimos 53 juegos de la temporada regular, Ramírez tuvo OPS de 1.232 y cargó con la ofensiva de los Dodgers, que jugaron para 16-8 en septiembre y ganaron la división.

Johan Santana, LZ, Mellizos, 2004

Digan lo que quieran sobre el valor de las victorias de los lanzadores como estadística, pero cuando alguien tiene récord de 13-0 durante un lapso de 15 aperturas, hay que prestarle mucha atención. Eso es lo que logró el venezolano Santana tras el Juego de Estrellas del 2004. Su efectividad en la segunda mitad (1.21), WHIP (0.75), promedio de los rivales (.155) y OPS (.443) están todas entre las mejores 10 marcas en la historia de las Ligas Americana y Nacional. Y miren lo que hizo en un trecho de cuatro aperturas entre el 3 y el 19 de septiembre: Treintainueve entradas, cero carreras, dos bases por bolas y 41 ponches. Santana ganó el primero de sus dos Premios Cy Young ese año y su labor ayudó a los Mellizos a vencer a los Medias Blancas en la batalla por la División Central de la Liga Americana.

Barry Bonds, OF, Gigantes, 2002

Francamente es difícil comprender lo que hizo Bonds en la segunda parte del 2002. Por ejemplo, su porcentaje de embasarse tras la pausa fue de .608, el mejor en la historia de la L.A./L.N. Y nadie desde entonces ha superado su OPS de .1432 ni su wRC+ de 256. Ese OPS fue casi igual al que tuvo durante la segunda mitad del 2001, cuando rompió el récord de jonrones en una temporada. Bonds ganó su primer título de bateo y su quinto premio a JMV, antes de llevar a los Gigantes a la Serie Mundial del 2002.

Albert Belle, OF, Indios, 1995

En la segunda mitad de aquella temporada abreviada, que terminó el toletero con 50 jonrones y 126 empujadas, lo mejor de Belle llegó en la segunda mitad. Su actuación incluyó 17 vuelacercas en septiembre y 61 extrabases después del Juego de Estrellas, un récord, además de 36 bambinazos (segundo). De su mano, la Tribu avanzó al Clásico de Otoño, donde cayó contra los Bravos.

George Brett, 3B, Reales, 1980

Luego de una lesión de ligamentos en un pie, Brett regresó a la acción el 10 de julio, el primer día de la segunda parte de la campaña. Durante los siguientes 46 juegos, bateó .470 y llevó su promedio de la temporada a .407 tras dar cinco hits el 26 de agosto. Aunque el JMV de la Americana en 1980 terminó quedándose corto en su búsqueda de la marca de .400, su línea de la segunda mitad sigue siendo maravillosa: .421/.482/.696. El gran año se cerró con un viaje a la Serie Mundial (derrota ante los Filis).

Sandy Koufax, LA, Dodgers, 1965

Koufax ponchó a 187 bateadores durante la segunda mitad de 1965, la mayor cantidad en la historia de la L.A./L.N. Su WHIP de 0.77 y OPS en contra de .460 se ubican entre las mejores 10 marcas de todos los tiempos. Lanzó cuatro blanqueadas durante sus últimas ocho aperturas, encabezados por su juego perfecto contra los Cachorros el 9 de septiembre. Y en sus últimas tres salidas, permitió una sola rayita en 27 actos con 38 ponches, todo eso mientras luchaba con un dolor crónico en el brazo. Los Dodgers ganaron ese año la Serie Mundial.

Lou Brock, OF, Cardenales, 1964

El cambio para adquirir a Brock en 1964 les pagó dividendos bien rápido a los Cardenales. Cuando llegó Brock a San Luis desde los Cachorros, los Pájaros Rojos estaban dos juegos por debajo de .500 y en el octavo lugar de la Liga Nacional. Brock bateó .348 el resto del año y conectó 118 hits en la segunda mitad. Los Cardenales terminaron ganando el banderín de la Nacional y derrotando a los Yankees en el Clásico de Otoño.

Joe DiMaggio, OF, Yankees, 1937

El Yankee Clipper anotó la mayor cantidad de carreras (89) y alcanzó la mayor cantidad de bases (248) tras el Juego de Estrellas en la historia de la L.A./L.N. Además, se ubica tercero en más extrabases (59) en la segunda mitad y está empatado de tercero en empujadas (99).