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Noticias de Las Grandes Ligas

Opening Day en Casa trajo gratos recuerdos

@RichardJustice
27 de marzo de 2020

“Nos vemos mañana por la noche”. Ésas fueron las palabras del narrador Joe Buck justo después de que el Juego 6 de la Serie Mundial del 2011 -- uno de los encuentros de postemporada más memorables de la historia -- llegase a su final. Un cierre perfecto. El jueves regresemos

“Nos vemos mañana por la noche”.

Ésas fueron las palabras del narrador Joe Buck justo después de que el Juego 6 de la Serie Mundial del 2011 -- uno de los encuentros de postemporada más memorables de la historia -- llegase a su final. Un cierre perfecto.

El jueves regresemos a ese momento, de vuelta al Busch Stadium aquella fría noche del 2011. Estuvimos ahí para sentirlo y vivirlo. Aquel partido ya lo habíamos visto antes, pero nunca deja de cautivarnos.

Dos veces, los Rangers estuvieron a un strike de ganar la Serie Mundial del 2011. Dos veces, reaccionar los Cardenales para igualar la pizarra.

Y luego David Freese, el muchacho nacido y criado en el área de San Luis, dio un jonrón para dejar en el terreno a Texas en el cierre del 11mo inning para que los Cardenales ganaran 10-9. Que San Luis iba a ganar el Juego 7 parecía algo cantado. El Juego 6 es el momento que el recordaremos siempre.

¿Y qué tal Día Inaugural 2020? ¿O al menos la fecha en que estaba pautado originalmente?

En resumen, el “Opening Day en Casa” fue una forma espectacular de pasar las horas, de volver al pasado mientras MLB sacaba de los archivos 30 juegos memorables, uno por cada club.

Se extendió la fiesta por 13 horas, y cuando se acabó el último encuentro, cuando nos dimos cuenta de que habíamos estado inmersos en juego tras juego, aunque ya supiéramos el resultado, estábamos exhaustos y felices. Recordamos por qué amamos este deporte.

Quizás lo único que puede superar un partido como el Juego 6 de la Serie Mundial del 2011 fue el Juego 7 del Clásico de Otoño del 2016. Los Cachorros acabaron con su sequía de 108 años sin títulos tras un desafío inolvidable.

Aquel cotejo tuvo de todo, desde ventajas desperdiciadas hasta héroes inesperados y una pausa por lluvia hasta el rodado final a Kris Bryant. Si lo viste y no quedaste agotado, simplemente no eres humano.

Entre las cosas que vimos, hay varias que sobresalen:

Aaron Boone tiró el bate hacia arriba en el 2003, mientras que Dave Roberts se robó la segunda base en el 2004. Los Indios ganaron 22 en fila en el 2007, y los Altéticos 20 en el 2002. El PNC Park vibró durante la postemporada del 2013 y el dominicano José Bautista puso a gozar a todo el país de Canadá en el 2015.

Pudimos ver a Al Kaline, un miembro del Salón de la Fama, observando nervioso cómo Justin Verlander, para entonces un muchacho de 24 años, completaba su primer juego sin hit ni carrera en el 2007. Verlander subió una foto de él y su familia viendo aquel encuentro el jueves.

Es posible que se hayan vuelto a reunir más tarde para ver su tercero, el que tiró por los Astros en Toronto en el 2019.

Bryce Harper también tuvo su momento. Fue el pasado 15 de agosto, cuando los Cachorros se fueron arriba 5-0 en el octavo inning en el Citizens Bank Park. La pizarra estaba 5-3 a favor de Chicago cuando Harper se paró en el plato y largó un inmenso grand slam por el jardín derecho.

“#Opening Day en Casa” comenzó con los Cerveceros dejando en el terreno a los Rockies en el Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Nacional del 2018. Milwaukee dejó escapar una ventaja de 2-0 en el noveno, pero ganó en el cierre del 10mo y terminó barriendo la serie en tres partidos.

También vimos a los Rays remontar una desventaja de 7-0 contra los Yankees en el último día de la temporada del 2011, gracias a un jonrón de Dan Johnson para empatar la pizarra en el cierre del noveno y al batazo decisivo de Evan Longaria en el 12do. Ese maratón de cuatro horas y 54 minutos se combinó con la victoria de los Orioles en el noveno inning ante Boston en el Camden Yards para eliminar a los Medias Rojas.

Lo bonito con estos juegos es que cada uno parecía más emocionante que el anterior. Claro, sabíamos el resultado. Pero no había forma de separarnos de la pantalla.

Parte de la razón es que extrañamos el béisbol y no vemos la hora de que vuelva. Otra es que cuando el béisbol de Grandes Ligas es bueno de verdad, nunca te defrauda.

Ver a Boone, con los brazos extendidos recorriendo las bases después de enviar a los Yankees a la Serie Mundial, sigue siendo un momento sublime.

Ves el video y todavía puedes sentir el Yankee Stadium tronando en un momento – era Yankees vs. Media Rojas, después de todo – con una fiesta en un lado, y una decepción tremenda en el otro.

Hubo algo todavía mejor para los fanáticos de los Medias Rojas cuando remontaron un año después, una odisea que comenzó con la base robada de Roberts y terminó con la primera corona de la franquicia en 86 años.

Verlo todos estos años después tiene que ser todavía más especial para los seguidores de Boston. En vez de estar sufriendo con cada episodio de aquella remontada, puedes gozar sabiendo el resultado.

Y aquel jonrón de Bautista. Han pasado más de cuatro años y sigue siendo un clásico, el batazo que les dio a los Azulejos su primera serie de postemporada en 22 años.

Finalmente, ahí estuvo Josh Beckett, el para entonces derecho de 23 años de los Marlins subiéndose la lomita en el Yankee Stadium en el Juego 6 de la Serie Mundial para luego tirar una blanqueada de apenas cinco hits y darle la segunda corona a su equipo.

Éste ha sido el Día Inaugural más extraño de todos, con el béisbol en pausa mientras el mundo lucha conra el COVID-19. Como dijo el Comisionado Rob Manfred, el juego regresará en algún momento y la béisbol jugará un rol en nuestra recuperación. Si necesitábamos un recordatorio de su poder, de eso se trató este jueves.

Richard Justice es columnista de MLB.com.