CHICAGO -- No siempre se ha visto brillante, y algunos de los problemas que han plagado a los Orioles antes de su viaje al Sur de Chicago -- pero la capacidad de superar las fallas también es un ejemplo de lo que está sucediendo.
El club de Baltimore hizo lo suficiente para superar a los Medias Blancas por 5-3 el miércoles, sellando la barrida y una gira con marca de 3-3 para volver a los .500 tras una difícil serie en Pittsburgh.
Los Orioles todavía no han entrado en ritmo a la ofensiva, los errores le han costado al equipo algunas carreras y hay dudas en torno al rol del abridor Nro. 5, pero Baltimore encontró una manera de enderezar la barca antes del día libre el jueves para regresar a casa.
Aquí cómo pueden mejorar y lo que los Orioles necesitan solucionar tras 12 encuentros:
La potente ofensiva espera irrumpir
Gunnar Henderson, Taylor Ward, Adley Rutschman, Pete Alonso y Tyler O'Neill llevan un total de seis jonrones hasta ahora -- que no alarmaría a nadie si Henderson no fuera el que ha pegado cuatro. Es difícil imaginarse que el trueno de Ward, Rutschman, Alonso y O’Neill esté apagado al mismo tiempo, pero los Orioles ha pegado más bambinazos (ocho) que los Tigres (siete) en la Liga Americana. De todas maneras, Baltimore llegó a la jornada del miércoles empatados de 19no en anotadas (45).
La primera señal de que debieron hacer ajustes llegó en el cierre de la serie el miércoles, cuando el dirigente Craig Albernaz incluyó en el lineup a Henderson, cuyos vuelacercas en los primeros dos partidos marcaron la diferencia, de primer bate y Alonso de cuarto bate por primera vez esta campaña.
Ward, quien ha pegado nueve dobles en sus últimos ocho partidos y estaba afianzado de primer bate, continuó arrasando y remolcó dos veces a Henderson con un par de dobletes como parte de una jornada de cuatro imparables en el último choque de la serie en Chicago. Cuando O’Neill o Alonso se enciendan, Baltimore cree que su ofensiva puede ser una de las más peligrosas en la liga.
La defensa no brinda seguridad
No fue la primera serie en la que los Orioles no han demostrado una defensa impecable, y contra los Medias Blancas cometieron cuatro errores en tres partidos.
El más costoso llegó el miércoles, cuando el abridor Kyle Bradish estuvo frustrado tras otorgarle un boleto a Colson Montgomery con dos outs en el quinto episodio para llenar las bases. Bradish no vio el tiro de vuelta a la lomita del receptor Rutschman y trató de atraparla con enfado.
En vez, la bola se le escapó y cuando no tuvo urgencia para levantarla, Chase Meidroth anotó desde la segunda base. Bradish apresuró su tiro al plato y resultó bien detrás del plato, permitiendo que los otros dos corredores avanzaran.
Sin embargo, pudo salir de apuros ponchando a Andrew Benintendi para limitar los daños.
