SAN FRANCISCO -- Los Padres se recuperaron de una derrota en el inicio de la serie con un par de victorias contundentes en San Francisco, incluyendo un triunfo por 5-1 el miércoles.
Aquí algunas reacciones inmediatas desde el Oracle Park:
Una banca de impacto
Los Frailes tienen -- al menos según el coach de banca Randy Knorr -- “la mejor banca en todo el béisbol”. Y la han empleado casi a la perfección esta temporada.
El énfasis está en el “casi”, tras una ligera falla que amenazó con descarrilar un posible ataque el miércoles. Con el juego empatado en el inicio de la séptima entrada, los Gigantes acudieron al zurdo Matt Gage para enfrentar al también zurdo Sung-Mun Song. El manager de los Padres, Craig Stammen, quiso enviar un bateador emergente, pero lo hizo muy tarde, y San Diego fue penalizado con una violación del reloj de pitcheo.
Eso significó que Ty France comenzaría su turno con la cuenta 0-1. Sin embargo, France trabajó un fuerte turno de ocho pitcheos (siete, si no se cuenta el strike automático). Con la cuenta 3-2, conectó un elevado profundo por la línea del jardín derecho que rebotó en el guante del venezolano Jesús Rodríguez. Dos carreras anotaron y France llegó a la tercera base con un triple, mientras los Padres tomaban la ventaja por 3-1.
Una entrada después fue el turno de Xander Bogaerts para salir de la banca y producir. (Es un lujo del profundo roster de los Padres poder dar tantos días de descanso a sus titulares -- y Bogaerts recibió uno el miércoles, con Song como el campocorto titular). Después de que Stammen bateara por Song, Bogaerts entró para cubrir las últimas entradas como torpedero y procedió a conectar un sendo cañonazo de dos vuelto en el octavo capítulo, poniendo a los Padres arriba por 5-1.
Waldron brilla detrás de un abridor
Matt Waldron había enfrentado obstáculos en sus anteriores tres aperturas esta campaña. Por eso, el miércoles los Frailes no lo señalaron como el abridor.
El equipo anunció temprano que el venezolano Bradgley Rodríguez tomaría la pelota como opener. Sentían que su repertorio funcionaría mejor contra la parte alta de la alineación de los Gigantes y que Waldron podría entrar en un punto más bajo del orden de San Francisco.
La estrategia funcionó. Rodríguez consiguió los tres outs del primer inning en orden. Waldron le siguió con cinco entradas concediendo apenas una carrera, por mucho su mejor presentación de la campaña. Usó poco su pitcheo de nudillos (aunque con eficacia cuando la lanzó) y se apoyó más en sus rectas. Waldron terminó con siete ponches y sin otorgar boletos, permitiendo apenas dos hits. San Diego siempre aceptará esa labor, sea que Waldron se suba a la lomita en la primera entrada o en la segunda.
De vuelta al sendero de las victorias
Los Padres ganaron seis series consecutivas en abril, pero luego dividieron dos juegos contra los Diamondbacks en la Ciudad de México y perdieron series consecutivas en casa ante los Medias Blancas y Cachorros. En total, los Frailes habían perdido seis de ocho tras la derrota del lunes.
Esto se pareció mucho más a su nivel habitual. San Diego se recuperó de un decepcionante desempeño a la ofensiva que demostraron el lunes al empatar sus mayores cantidades de la temporada el martes en carreras (10) y hits (14). El miércoles, el camino fue más directo.
El dúo Rodríguez/Waldron cubrió los primeros seis episodios. Luego, con la ventaja, los Padres le entregaron el juego a su bullpen élite. El cubano Adrián Morejón trabajó dos entradas en blanco antes de que Mason Miller retirara a los tres bateadores del noveno capítulo de manera consecutiva.
