PITTSBURGH -- El béisbol es un deporte repleto de números que marcan hitos. El jueves se disputó el juego número 81 de la temporada para los Piratas, señalando el punto medio del maratón de 162 encuentros.
Pittsburgh derrotó a Seattle por 5-1 en el último juego de la serie en el PNC Park para cerrar la primera mitad con marca de 41-40. Es la primera vez que los Piratas llegan al ecuador de la temporada con récord de .500 o mejor desde el 2015.
Brandon Lowe puso en ventaja a Pittsburgh desde temprano al conectar un jonrón en solitario ante el abridor de los Marineros, Bryce Miller, en la parte baja del primer inning. Fue su 19no cuadrangular de la temporada. Con esa ventaja inicial, Bubba Chandler navegó sin mayores problemas por la alineación de Seattle durante tres innings en blanco, permitiendo apenas un hit.
Henry Davis amplió la ventaja con un bambinazo de dos carreras hacia el jardín derecho en el tercer inning para colocar la pizarra 3-0. Ese colchón resultó importante, ya que los Marineros llenaron las bases en el cuarto. Cole Young conectó una línea hacia el bosque izquierdo-central, pero Jake Mangum realizó una atrapada deslizándose para acabar con la amenaza.
Chandler perdió algo de comando en el quinto inning al otorgar boletos a los primeros dos bateadores y permitir una carrera con un sencillo productor de J.P. Crawford. Frente a la parte gruesa del orden ofensivo de Seattle, el derecho salió del aprieto al ponchar a Cal Raleigh y obligar al dominicano Julio Rodríguez a batear para una doble matanza de 5-4-3.
Chandler terminó su apertura tras lanzar 5.1 innings, con cuatro ponches y tres boletos en 75 pitcheos. Evan Sisk entró con un corredor en base y llenó las almohadillas tras permitir un sencillo y golpear a un bateador. Sin embargo, el confiable zurdo salió ileso para preservar la ventaja.
El bullpen de Pittsburgh también pasó por varios momentos de apremio. Los cinco relevistas utilizados por los Bucaneros se combinaron para otorgar seis bases por bolas, mientras que los Marineros dejaron a 11 corredores en circulación.
Los jonrones tempraneros, sumados a las carreras de seguro anotadas en el octavo inning gracias a Lowe y Ryan O'Hearn, fueron suficientes para que Pittsburgh asegurara la victoria.
