SAN LUIS -- Con un cuerpo de pitcheo asediado por lesiones, límites de entradas y esporádica ineficacia, los Cardenales llegaron a su juego de bullpen del jueves necesitando toda la ayuda posible de su orden al bate.
El apoyo de carreras temprano llegó con un par de swings grandes de Blaze Jordan y el mexicano Ramón Urías para darle viento a favor a las velas de la flota de brazos de los Cardenales destinada a navegar el último juego de la serie contra los Orioles en el Busch Stadium.
Con seis monticulares diferentes combinándose para cubrir las nueve entradas, los Cardenales se aferraron para vencer a los Orioles 7-5.
El antesalista novato Jordan depositó un bambinazo de tres carreras en el "Freese’s Lawn" para abrir el marcador en la parte baja de la segunda. Más tarde, Jordan abandonó el choque con lo que pareció ser una lesión en su pierna izquierda luego de una colisión en la tercera base con el corredor Gunnar Henderson.
El relevista dominicano George Soriano retiró agresivamente al corredor más adelantado (la potencial carrera del empate) para el segundo out en la parte alta de la octava. Pero Jordan pagó el precio, abandonando el terreno con cautela junto al preparador físico tras una evaluación en el campo.
Aun así, el tercer bambinazo de la campaña para Jordan respaldó la labor más larga de la temporada para Gordon Graceffo.
Urías demostró su inclinación por el swing de poder temprano en su primera temporada con los Cardenales, disparando dos bambinazos en sus primeros 15 turnos al bate para comenzar el año. Pero después de casi cuatro meses en la lista de lesionados con múltiples lesiones en el codo, el veterano jugador de cuadro utility tuvo que esperar un tiempo para producir más fuegos artificiales.
Llegó en la cuarta entrada del jueves, con un jonrón de dos carreras ante Trevor Rogers para ampliar la ventaja de los Cardenales a 5-0.
Esa ventaja temprana es lo que los Cardenales necesitaban para acomodarse en el juego desde el lado del pitcheo. Graceffo entregó una presentación tan perfecta como el manager Oliver Mármol podría haber esperado de su opener, retirando a la alineación de Baltimore sin problemas con cuatro ponches (nueve enfrentados, nueve retirados) para poner en marcha el juego de bullpen.
