La temporada muerta de los Mets ha sido eclipsada hasta ahora por la partida de varios favoritos de la fanaticada, ya sea por la agencia libre o mediante cambios.
El club canjeó al jardinero Brandon Nimmo y al utility Jeff McNeil, pero las bajas más grandes han sido las del cañonero Pete Alonso y del estelar cerrador boricua Edwin Díaz; cada uno firmó en otros lugares en un lapso de unas 24 horas cerca del final de las Reuniones Invernales.
Incluso con la pérdida de Alonso y Díaz, el enfoque de los Mets no ha sido realizar movimientos sísmicos y llamativos —como la firma del dominicano Juan Soto al contrato más grande en la historia del deporte el año pasado — sino un fortalecimiento más sutil del roster.
El dominicano Jorge Polanco ha sido sumado a la alineación para jugar en la primera base y también fungir como bateador designado, entre otros roles. Y aunque no tienen el renombre de Díaz, dos relevistas bien interesantes han sido traídos desde un condado vecino para reforzar el bullpen.
Devin Williams y Luke Weaver, cada uno de los cuales pasó la temporada pasada en el Bronx con los Yankees y tuvo campañas por debajo de lo esperado, ahora buscan recuperarse en Queens. Y hay muchas razones para creer que lo harán.
He aquí por qué las adquisiciones de Williams y Weaver podrían terminar siendo dos de los movimientos más astutos —aunque no sean llamativos— de la temporada muerta, sirviendo como un contrapeso de las pérdidas innegablemente significativas de Alonso y Díaz.
Williams sigue siendo un arma
La temporada pasada, Williams no fue el Williams que vimos del 2019 al 2024 con los Cerveceros. Aquel Williams tuvo efectividad de 1.83 y ponchó al 39.4% de los bateadores que enfrentó, gracias en gran parte a su devastador cambio “airbender”.
Pero el Williams que vimos el año pasado tampoco fue tan ineficaz como su promedio de carreras limpias de 4.79 con los Yankees podría sugerir.
Está bastante claro que cuando se toman en cuenta factores fuera del control de Williams, la imagen que emerge es la de un relevista élite que no fue élite, pero que aun así fue bueno.
Cuando se observa la efectividad esperada de Williams, el FIP y el Promedio de Carreras Merecidas (DRA, por sus siglas en inglés), cada uno está muy por debajo de su marca real de casi 5:
Efectividad: 4.79
xEFE: 3.09
FIP: 2.68
DRA: 3.01
En otras palabras, si se observa la calidad del contacto contra Williams, no fue la mejor de ninguna manera, pero aun así fue buena; su tasa de batazos fuertes del 35.7% estuvo en el percentil 85, incluso si fue la peor en la carrera del derecho.
Y luego está el factor suerte: Nunca quieres ser sacado de un juego después de poner hombres en base, pero los relevistas que entran después de ti realmente pueden marcar una diferencia significativa en tu efectividad. Un increíble 70% de los corredores en base de los que Williams era responsable al momento de salir de un partido el año pasado anotó (el promedio de MLB fue del 31%).
A pesar de los números superficiales poco atractivos, Williams ponchó al 34.7% de los rivales que enfrentó (percentil 97 entre los lanzadores calificados) y hay mucho rojo (algo positivo) en su página de Baseball Savant; terminó la campaña del 2025 en el percentil 90 o superior en promedio de bateo esperado en contra (.195, 95), tasa de swings de sus rivales a pitcheos fuera de la zona (35%, 97) y tasa de swings en blanco (37.7%, 99).
Además de todo eso, los resultados reales de Williams fueron mejores al final de la campaña regular y en los playoffs. En sus últimas nueve presentaciones de la ronda regular en el 2025, no permitió carreras y ponchó a 12 mientras otorgó dos bases por bolas en nueve entradas de labor. En cuatro cotejos en la postemporada este pasado otoño, lanzó otras cuatro entradas en blanco.
Tejiendo una nueva narrativa para el 2026
Mientras que Williams estuvo con los Yankees por una sola temporada, Weaver estuvo con ellos por más de dos. En su primer año completo con los Bombarderos del Bronx en el 2024, fue toda una revelación antes de dar un paso atrás en el 2025.
En el 2024, Weaver fue uno de los mejores relevistas de las Mayores, con efectividad de 2.89 y una tasa de ponches del 31.1%. Pero el año pasado, su promedio de carreras limpias fue casi un punto completo peor después de un julio (7.15 de efectividad) y un septiembre (9.64) para el olvido.
Pero al igual que con Williams, su compañero con los Yankees y ahora con los Mets, hay más en la historia de la campaña del 2025 de Weaver.
En sus primeras 25 presentaciones, Weaver tuvo efectividad de 1.05. Pero quedó fuera de acción por unas tres semanas debido a una lesión en el tendón de una corva y no fue el mismo después de eso, registrando efectividad de 5.31 el resto del camino.
Esa efectividad inflada, sin embargo, es algo engañosa. Cuando se analiza a fondo el desempeño de Weaver el año pasado, se ve que su xEFE, junto con el promedio de bateo esperado (xBA) de sus oponentes, el porcentaje de embasarse ponderado esperado (xwOBA) y la tasa de swings de sus rivales a pitcheos fuera de la zona fueron todos mejores en el 2025 que en el 2024.
Y el cambio de velocidad de Weaver, en particular, fue muy efectivo.
2024
xEFE: 3.31
xBA: .200
xwOBA: .283
Tasa de persecución (swings fuera de la zona): 31.9%
Valor de carrera del cambio: +3
2025
xEFE: 3.01
xBA: .196
xwOBA: .272
Tasa de persecución: 32.8%
Valor de carrera del cambio: +5
Suma la posibilidad de que los ajustes durante la temporada que Weaver intentó hacer para evitar que le descifraran los pitcheos podrían haber contribuido a sus problemas, y tienes una receta para un repunte en el 2026.
¿Será más fuerte el bullpen?
Los Mets lucirán muy diferentes en el 2026. Aunque la alineación en este momento tiene menos poder, el bullpen podría mejorar mucho si Weaver y Williams recuperan su forma.
El relevo de Nueva York estuvo justo en medio de las Mayores la temporada pasada, con una efectividad de 3.93. Pero una mejora significativa en esa área podría ayudar a los Mets a regresar a la postemporada después de quedar fuera en el 2025.
