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Noticias de Las Grandes Ligas

Presentamos los récords "insuperables" en la historia de Grandes Ligas

MLB.com

La frase "los records se hicieron para romperse" es casi tan vieja como esas mismas marcas. Pero en el béisbol, algunos logros realmente hacen pensar que nadie podrá quebrarlos.

Los juegos sin hit ni carrera consecutivos de Johnny Vander Meer, el segundo de los cuales llegó un 15 de junio de 1938, es uno de esos hitos. Los 56 juegos seguidos dando de hit de Joe DiMaggio es probablemente la más famosa de las marcas "irrompibles", pero su promedio de .357 en 1941 sugiere que -con las circunstancias a favor- un bateador de alto promedio y pocos boletos podría acercársele a "Joltin' Joe". Cómo manejaría ese jugador todo el escrutinio de los medios a medida que se acerque al mítico 56 es otra historia, por supuesto.

La frase "los records se hicieron para romperse" es casi tan vieja como esas mismas marcas. Pero en el béisbol, algunos logros realmente hacen pensar que nadie podrá quebrarlos.

Los juegos sin hit ni carrera consecutivos de Johnny Vander Meer, el segundo de los cuales llegó un 15 de junio de 1938, es uno de esos hitos. Los 56 juegos seguidos dando de hit de Joe DiMaggio es probablemente la más famosa de las marcas "irrompibles", pero su promedio de .357 en 1941 sugiere que -con las circunstancias a favor- un bateador de alto promedio y pocos boletos podría acercársele a "Joltin' Joe". Cómo manejaría ese jugador todo el escrutinio de los medios a medida que se acerque al mítico 56 es otra historia, por supuesto.

Con Vander Meer y DiMaggio en mente, aquí les dejamos otro puñado de registros modernos que parecen intocables:

Los 262 hits de Ichiro en el 2004
Romper el récord de hits en una temporada requeriría de una extraña combinación de consistencia, oportunidades y habilidad para hacer contacto, algo cada vez más raro en el béisbol moderno. Además, Ichiro acumuló 704 turnos al bate en el 2004, uno de apenas cuatro jugadores en la historia con más de 700 turnos en una campaña. Entonces, para romper ese récord, usted tendría que batear .373 y agotar 700 turnos oficiales. Buena suerte.

Los 5,714 ponches y 2,795 boletos de Nolan Ryan
Incluso en el béisbol de hoy, de más y más ponches, es difícil imaginarse a alguien lanzando con la fiereza y durante las temporadas necesarias para alcanzar a Ryan. Chris Sale tendría que repetir su temporada de 307 ponches del 2017 por más de una década para medio levantar la atención de Ryan.

Los 1,406 robos de por vida y 130 robos en 1982 de Rickey Henderson
El béisbol es un juego de ciclos, pero por ahora, cuesta pensar que las bases robadas tomen nuevamente la relevancia que tenían en la época de Henderson. El último jugador que intentó robarse 130 bases en una temporada fue Vince Coleman en 1985. El dominicano José Reyes, quien ya tiene 35 años, es líder entre los activos con 514 estafadas.

Las 191 empujadas de Hack Wilson en 1930
Aunque no hay dudas de que Wilson tuvo una temporada para el recuerdo en 1930 (.356/.454/.723 con 56 jonrones), también jugó en un ambiente extremadamente ofensivo (seis jugadores empujaron más de 150 carreras ese año, un récord) y tenía un par de máquinas de embasarse delante suyo con Kiki Cuyler (.428 PEB) y Woody English (.430). Las 165 empujadas del dominicano Manny Ramírez en 1999 son el intento más cercano por acercarse a Wilson, pero igual se quedó corto.

Los 36 triples de Chief Wilson en 1912
Wilson nunca volvería a batear ni la mitad de los triples que pegó aquel histórico año, lo que nos recuerda lo difícil que sería repetir una temporada así. Los 14 triples de Charlie Blackmon, el jardinero central de los Rockies, fueron la mayor cantidad en ambas ligas en el 2017, año en el que se batearon menos triples que nunca antes en la historia Grandes Ligas.

Los 232 boletos de Barry Bonds en el 2004
Con un tipo de poder que podía persuadir a los managers rivales a darle la base intencionalmente en el primer inning o con las bases llenas, nadie ha probado los límites de las estadísticas como Bonds. Para poner las cosas en contexto, el único otro jugador con al menos 170 pasaportes en una campaña es Babe Ruth en 1923.

Las 177 carreras anotadas de Babe Ruth en 1921
Al igual que las empujadas de Wilson, Ruth tuvo un poco de ayuda de un lineup que bateó .300 de forma colectiva y promedio 6.2 carreras por juego. Pero no le quiten mérito a las 352 veces en las que se embasó El Bambino, la quinta cifra más alta en la historia. Batear 59 jonrones ayuda, obviamente.

Los 4,256 hits y 15,890 visitas al plato de Pete Rose
Ichiro se le habría podido acercar si hubiese llegado mucho antes de los 27 años que tenía cuando pisó los Estados Unidos. Pero es mucho más difícil pensar en un jugador no sólo jugando 24 temporadas como Rose, sino promediando 662 visitas al plato.

Los 2,632 juegos seguidos de Cal Ripken
Se ha escrito mucho sobre la cadena del Hombre de Hierro, quien no sólo igualó la marca de Lou Gehrig que también parecía inalcanzable, sino que siguió jugando otras tres temporadas seguidas más. Desde entonces, la racha más larga es la de 1,152 del dominicano Miguel Tejada. El venezolano Alcides Escobar es líder entre los activos con 396.

Las 6,856 bases alcanzadas de Hank Aaron
Puede que Bonds haya superado a Aaron como el Rey del Jonrón, pero nadie se le acerca al Martillo en esta otra categoría. Stan Musial es quien le sigue con un total de 6,134 bases alcanzadas, mientras que el dominicano Albert Pujols (5,552) necesitaría promediar 373 por campaña durante tres temporadas más, una cifra a la que no llega desde que ganó el último de sus premios al Jugador Más Valioso en el 2009.