Ramírez alcanza las 20 estafadas y sigue haciendo historia con los Guardianes

3:56 AM UTC

CLEVELAND -- La imagen de José Ramírez corriendo con intensidad en las bases es sinónimo de su juego. El corrido de bases del antesalista de los Guardianes es una parte integral de su estrellato, especialmente cuando se trata de bases robadas.

Ramírez está llevando las cosas a otro nivel esta temporada, uno que no se veía en Cleveland desde los tiempos de Kenny Lofton.

Ramírez robó dos bases en la victoria 7-4 de los Guardianes sobre los Rojos el sábado en el Progressive Field y ahora suma 20 estafadas en los primeros 47 juegos de Cleveland. Eso solo había ocurrido otras cinco veces en la historia de la franquicia.

20 o más robos en los primeros 47 juegos de Cleveland

Kenny Lofton: 30 (1996)
Kenny Lofton: 25 (1994)
Kenny Lofton: 21 (1993)
Kenny Lofton: 22 (1992)
José Ramírez: 20 (2026)
Harry Bay: 20 (1905)

Ramírez lideraba Major League Baseball en bases robadas cuando terminó la victoria de Cleveland el sábado. Por si se preguntan, Elly De La Cruz, de Cincinnati, fue el último jugador en robarse 30 bases en los primeros 47 juegos de un equipo. Lo hizo exactamente en el 2024.

Lofton es el mejor robador de bases en la historia de Cleveland y posee el récord de la franquicia con 452 estafadas. Ramírez se unió a él como el único otro jugador con 300 robos el 3 de mayo y sigue demostrando que es uno de los mejores corredores de bases que ha visto esta organización.

“Ese es él. Todo el mundo sabe de lo que es capaz”, dijo el jardinero de los Guardianes Ángel Martínez sobre Ramírez. “Su salto, su enfoque cada día y en cada juego, en cada inning, nos está mostrando cómo se juega este deporte. Sabemos lo que puede hacer, y lo está haciendo”.

Ramírez rompió un empate con Lou Boudreau por el sexto lugar en la historia de la franquicia en hits el sábado, al terminar de 4-2. Ahora suma 1,707 imparables en su carrera y está a 44 de igualar a Charlie Jamieson en el quinto puesto.

Los Guardianes ganaban 6-4 en el octavo episodio cuando Ramírez conectó un sencillo hacia el jardín derecho ante el derecho de los Rojos Connor Phillips. Sabiendo que Cleveland necesitaba una carrera de seguro, Ramírez salió rumbo a segunda en el siguiente lanzamiento de Phillips, una recta baja a Chase DeLauter. El receptor Tyler Stephenson ni siquiera hizo tiro a segunda, donde Ramírez se deslizó quieto.

DeLauter negoció boleto para llevar al plato a Kyle Manzardo. Ramírez salió nuevamente al robo en el pitcheo de 0-1 de Phillips a Manzardo y llegó a tercera con un deslizamiento de cabeza. Inicialmente fue declarado out, pero la decisión cambió a quieto tras la revisión.

Ramírez anotó momentos después cuando Phillips cometió un error intentando fildear un rodado de Travis Bazzana. Bazzana también llegó quieto.

“Hosey creó esa carrera”, dijo el manager Stephen Vogt. “Sabía que necesitaba llegar a tercera y lo logró. Hosey no corre cuando no debe hacerlo. Corre cuando debe, y todos saben que va a salir, pero aun así llega. Es bastante impresionante”.

Ramírez es el motor que impulsa la ofensiva de los Guardianes. También es el estándar que siguen todos los demás. Cuando la superestrella del equipo juega con tanta intensidad y entrega, el resto entiende que también debe hacerlo.

“Jugar este deporte es realmente difícil”, dijo Martínez, “y a la edad que tiene ahora, jugar con esa pasión y esa intensidad en cada juego no es fácil. Para nosotros, es el mejor ejemplo que podemos tener”.