BALTIMORE - Randy Arozarena estaba tan eufórico como siempre el martes por la noche, y lo único que le faltó a su celebración tras el jonrón que le dio la victoria a los Marineros fue, ¡sorpresa!, un amplificador.
El jardinero izquierdo de los Marineros rescató la victoria por 6-5 con un jonrón de dos carreras al jardín contrario al inicio de la décima entrada, justo después de que José A. Ferrer desperdiciara una ventaja de dos carreras en la parte baja de la novena.
Tras tomar el tridente de celebración de jonrones de los Marineros, como ya es costumbre para Arozarena, lo volteó sobre su rodilla y comenzó a tocarlo como una guitarra. El dominicano Julio Rodríguez lo sorprendió, y ambos señalaron hacia la cámara del dugout que transmitía la retransmisión de los Marineros.
Se ha convertido en una nueva travesura para esta electrizante dupla de jardineros, amplificando una de las celebraciones de jonrones más singulares del béisbol.
El jonrón del cubano-mexicano Arozarena llegó justo después de que el dominicano Ferrer escapara por poco de una situación complicada con las bases llenas, llevando el partido a entradas extras. El zurdo permitió las carreras del empate, que acabaron con la ventaja que los Marineros habían mantenido desde el jonrón de tres carreras de Mitch Garver en la cuarta entrada.
La noche no terminó ni siquiera después del gran batazo de Arozarena, ya que el recién llegado Nick Dávila permitió otra carrera, pero fue salvado por una espectacular jugada de Patrick Wisdom en el plato, la segunda del tercera base en casa esa noche.
